EL
CUARTO EN COMUN
de SACHA BARRERA ORO
El Cuarto en común 1999
Personajes:
Joven
Viejo
Niño
La máquina
La Luz.
El Cuarto
en común se estrenó en el año 1999 en la sala Cristóbal
Arnold de la Ciudad de Mendoza, Argentina por el elenco Educación
Pública.
TRES CAMAS,
DE IZQUIERDA A DERECHA (NIÑO, JOVEN Y VIEJO.
NIÑO-
(CUENTA MINUCIOSO) ¿Cuántas manzanas son necesarias para
no morir de ingenuidad en el cuarto? (PAUSA) Cuántas, para no morir
de ansiedad.
(SILENCIO)
(NIÑO SE SOBRESALTA Y COMIENZA A MOLESTAR A VIEJO CON UN JUEGO
DE CRUJIDO DE LAS FALANGES)
NIÑO- Cobro... yo cobro por morir...
VIEJO- ¿Cómo es eso de que cobra?
NIÑO- Y... sí, yo cobraba cada vez que... ¿me entiende?
Salvo que me dieran un motivo y pague. ¿Me explico?
VIEJO- Hace tiempo yo me dedicaba a algo parecido. Lo mío era nacer...
yo nacía... aquí, allá, en todas partes, ¿me
entiende?
NIÑO- ¿Y le pagaban?
VIEJO- Claro, a veces entre varios se juntaban y pagaban. Si habrán
pagado por mis nacimientos...
NIÑO- Era como un Ave Fénix moderno, ¡qué bárbaro!
VIEJO- No, en absoluto, para nada. No me compare con los pájaros,
por favor... se lo pido por favor. Mire que se lo estoy pidiendo bien.
¿Eh? (SILENCIO) ¡Ah...! Pero eso quedó atrás,
fue... Ya no cobro más ni por nacer, ni por morir, ni por nada.
NIÑO- Y sí... el dinero no vale mucho, ¿no? Cada
vez menos.
VIEJO- ¿Y quién dijo que yo cobraba con dinero?
NIÑO- Sí, recién dijo que cobraba, yo lo escuché...
y por como movía el maxilar estaba refiriéndose a dinero.
VIEJO- No, yo me cobraba con favores.
NIÑO- Pero si recién dijo que se juntaban varios y que entre
todos le pagaban.
VIEJO- Sí, a veces uno solo no podía hacer el favor y entonces
entre varias voluntades llegaban justito para pagarme.
NIÑO- ¡Ah...! Entonces su cobro en realidad era en voluntades
y no en favores... Mmm... Sí... Muy claro su forma de cobro no
me queda. Además si no se ofende le tengo que decir una cosa. Nacer,
lo que se dice nacer... no es muy difícil de llevar a cabo. Resumiendo,
nacer... nace cualquiera. ¡No hay que matarse para nacer! Digamos
que se ganaba la vida bastante fácil usted.
VIEJO- Bueno... usted habla mucho; pero fíjese que yo también
pienso lo mismo de lo suyo. Morir... lo que se dice morir, se muere cualquiera
¡No hay que matarse para morirse! Lo difícil es nacerse.
(NIÑO Y VIEJO DISCUTEN)
JOVEN- (INTERRUMPE) Termínenla. ¿O ahora se van a poner
a discutir si morir es más o menos difícil que nacer? ¿No
les parece que es suficiente?
VIEJO- Bueno... no estamos todavía para empezar con esto.
NIÑO- Empezar con todo... ¿qué?
VIEJO- Con todo eso, ah... (BURLÁNDOSE)
NIÑO- No empecemos.
VIEJO- ¿Ahora qué? Si empezó... siga, vamos siga,
¿o se va a echar atrás?
NIÑO- Usted no se estará haciendo el vivo, ¿no?.
VIEJO- Sí,... si se le nota, desde que empezó con eso de
que cobra por morir me di cuenta.
NIÑO- ¿Qué, no se la aguanta? ¿No era usted
el que cobraba por nacer y todo eso o qué?
JOVEN- (AMENAZANTE) ¡Termínenla!
VIEJO- (RISUEÑO) ¡Sí! Está todo bien...
NIÑO- ¡Sí está todo bien! ¿O no está
todo bien?... Cada uno cuenta lo que hacía antes y lo pasamos bien.
VIEJO- Sí, es cierto, está todo bien, uno pequeños
desencuentros dialécticos, nada más. Nada para preocuparse.
NIÑO- Sí, no es para ponerse así... vamos, cuéntenos
(INTERESADO) ¿Usted qué hacía antes? ¿A qué
se dedicaba?
JOVEN- (VIOLENTO) ¡Yo no cuento un carajo! (SE METE BAJO LAS SÁBANAS)
VIEJO- Eh, qué carácter putrefacto. Creo que le hizo acordar
a su infancia... ¡déjelo! Siempre le asustó la oscuridad,
por eso se tapa.
NIÑO- (MIRA ADENTRO) ¿Pero allí también está
oscuro?
VIEJO- Por eso. (SE METE Y RIE)
NIÑO- ¿Cómo?
VIEJO- (DESDE ADENTRO) Pero es distinto. ¿A ver? (SE METEN NIÑO
Y VIEJO RIENDO Y EN UN MOMENTO NIÑO SE AHOGA) No es necesario ir
tan adentro.
NIÑO- (RECUPERÁNDOSE) Cuéntenos algo no tan lejano.
JOVEN- ¿Quién dijo que mi infancia fue triste?
NIÑO- Nadie dijo eso (PREOCUPADO) ¿Y... cómo fue?
VIEJO- (FALSA CONGOJA) Tristísima. (VUELVE A SU LUGAR)
JOVEN- (ENERVADO) Usted qué sabe. ¡No se meta!
VIEJO- No le digo que a mí me pagaban por nacer.
JOVEN- Sí, ¿y qué tiene que ver eso con mi infancia?
VIEJO- Y sí... yo una vez cobré por nacer como usted.
JOVEN- Sí, pero mi infancia fue mía y no suya. Usted pudo
haber nacido todo lo que quiera. Pero no tiene nada que ver con mi niñez.
NIÑO- Bueno, (ENVALENTONADO) si quiere nos cuenta y si no cállese
y nos deja a nosotros... (DESPUES DE UNA MIRADA DE PRESENTE, SE ACOBARDA)
Tranquilo...
(COMIENZA UNA SERIE DE BOSTEZOS EXTREMADAMENTE EXAGERADOS, LUEGO A JOVEN
LE SALE UNA SECRECIÓN BLANCA Y VISCOSA POR LA BOCA.)
(CLIMA ONÍRICO)
JOVEN- No sé qué es...
NIÑO- (MOLESTO) Shsh.
VIEJO- ¿No sabe qué cosa es qué?
JOVEN- (DESCUBRIÉNDOSE EL CUERPO) No sé, un montón
de... Desde mi cuerpo observan el mundo.
VIEJO- Habrá querido decir cama.
NIÑO- No está en un cuerpo, está en una cama.
JOVEN- (ENSIMISMADO) ¿Cuándo será el día que
pueda estar en él sin que éste me pertenezca?
VIEJO- Creo que va a ser el día en que no nos deje de mentir todo
lo necesario... (MIENTRAS TANTO A JOVEN LE CUESTA TOMAR DE NUEVO LAS SÁBANAS.)
NIÑO- ...Y sin embargo no vamos a dejar de escucharlo. Tal vez
en los huesos de su cuerpo se esconde el más olvidado de los misterios.
VIEJO- (CÍNICO) Su cerebro lo sabe mejor que nadie...
JOVEN- (DESPABILÁNDOSE) ¡Yo no cuento un carajo!
VIEJO- ... ¿Te querés despertar...?
NIÑO- ...No te podés despertar... por que estás despierto...
VIEJO- ... No es un sueño... sabes tanto como quieras saber...
(CRUEL)... Hasta que tu cabeza explote súbitamente.
NIÑO- ...O te animes a vibrar en pos de ti mismo.
JOVEN- (VOLVIENDO EN SÍ) ¡Cállense!
NIÑO- (CON FALSO PUDOR) ¡Tápese asqueroso!
(FIN DE LO ONÍRICO)
(PAUSA)
NIÑO- (COMIENZA A CONTAR NUEVAMENTE) ¿Cuántas manzanas
son necesarias para no morir de ingenuidad en el cuarto?
VIEJO- La cantidad exacta en este momento no la sé. (MATEMÁTICO)
Quiero creer, que es la directamente proporcional a la necesaria para
no morir de ansiedad en este cuarto.
NIÑO- (EUFÓRICO) Hemos venido al mundo para gozar...
VIEJO- Como una roca.
NIÑO- Para desarmarnos, ganar y luego armarnos de nuevo...
VIEJO- Donde la sangre es fría como la roca.
JOVEN- (COMO ACTO REFLEJO) Hasta llegar a la embriaguez.
VIEJO / NIÑO- ¡Sí!
JOVEN- Bebamos la nostalgia.
VIEJO- Como una roca.
NIÑO- (CONTENTO) ¡Sí...! Como una roca. Al fin se
animó...
JOVEN- Yo no dije, ni voy a decir nada.
NIÑO- Bueno... sin querer nos ha sugerido a qué se dedicaba
antes.
VIEJO- Sí, lo dijo de la mejor manera... de la forma que mejor
se dicen las cosas: sin querer... además... (LOS TRES PRESIENTEN
EL MIEDO)
JOVEN- Yo no tengo nada que decirles... y se terminó.
NIÑO- Cuando dijo “... hasta llegar a la embriaguez...”
Me di cuenta.
VIEJO- Yo recién comprendí cuando me dijo “... bebamos
la nostalgia...” pero si no quiere contar más, es dueño
de hacerlo... que no cuente, por mí está bien. Lo importante
es que de apoco y sin querer suceden las cosas.
JOVEN- No quiero.
VIEJO- Cada cual con su intimidad.
NIÑO- Claro. No, si está claro. El amigo no va a aportar
mucho a la conversación... Claro...
JOVEN- Yo no soy su amigo. ¿Está claro?
VIEJO- Claro, yo tampoco lo soy del señor, pero es muy probable
que con la actitud que usted toma esté más lejos que yo
de serlo.
NIÑO- Claro... (SE ESCONDE BAJO LAS SÁBANAS) en fin... cada
cual con su intimidad.
JOVEN / NIÑO / VIEJO- (ACCION DE INTIMIDAD)
VIEJO- ¿Juguemos a un juego?
NIÑO- Bueno...
VIEJO- Yo digo un verbo y usted lo conjuga, ¿si?
NIÑO- Bueno, a ver dele...
JOVEN- No quiero jugar.
VIEJO- (PIENSA UN MOMENTO)... Cada cual con su intimidad...
VIEJO / NIÑO- (ACCION DE INTIMIDAD)
Yo con su intimidad (IMITA A JOVEN)
Él con su intimidad (IMITA A VIEJO)
NIÑO- Nos. con su intimidad
Vos. con su intimidad
Ellos con su intimidad
VIEJO / NIÑO-
(ACCION DE INTIMIDAD)
JOVEN- (CAUTELOSO) Se les olvidó la segunda persona.
NIÑO- ¿No era que no jugaba...?
VIEJO- No se meta en nuestro juego, ¿quiere?... Además,
le recuerdo, este verbo es así...
NIÑO- Es imperfecto.
VIEJO / NIÑO / JOVEN- (ACCION DE INTIMIDAD)
JOVEN- De todos modos se olvidaron de decir un verbo, están jugando
mal.
NIÑO- No señor, esa es la gracia, no decirlo.
VIEJO- La otra persona se lo tiene que imaginar.
NIÑO- Sino no tendría gracia, no tendría sentido
jugarlo.
VIEJO- Además, no sea caradura no nos olvidamos de la segunda persona.
NIÑO- Bien que lo invitamos y usted no nos quiso contar nada.
VIEJO / NIÑO- Ahora jódase.
JOVEN- Para mi no es un juego.
VIEJO / NIÑO- Para nosotros sí.
VIEJO- ¡Juegue!
JOVEN- (INDIFERENTE)
NIÑO- Los fuertes de voluntad atraviesan a gatas el pasillo de
la vida, mientras los débiles se bañan en él.
VIEJO- ¿Porqué no experimenta usted con la caída
libre sobre la almohada, ah?
JOVEN- ¿Cómo?
NIÑO- (ENÉRGICO) Tápase.
JOVEN- No quiero.
VIEJO- Piense en no quiero y ¡debo!
JOVEN- Yo no cuento un carajo y se terminó.
NIÑO- Pero ahora se encaprichó con eso de no quiero (BURLÓN)...
no quiero caer.
VIEJO- Algunos tardan mucho en convencerse de que deben caer.
NIÑO- ¿O sea manifiestan indecisión?
VIEJO- Claro... parase que están a punto de caer y...
NIÑO- De nuevo se enderezan.
VIEJO- Si supieran que ya están en el suelo no se preocuparían
tanto por caer.
NIÑO- ¿Además, caer adónde? (POCO CONVENCIDO)
Si acá estamos bien, ¿o no estamos bien?
VIEJO- (PATÉTICO) Cuando queremos comemos... cuando necesitamos
descansar, descansamos.
NIÑO- ...Y si nos place pelear nos peleamos. Y al rato nos reconciliamos.
(DESESPERADO)... y si queremos también...
JOVEN- (SERENO) ¿Y entonces por qué no se van?
VIEJO- ¿Y dejarlo solo?
NIÑO- No, de ninguna manera.
JOVEN- (IMPLORA) Déjenme solo.
VIEJO- (ENOJADO) No señor. No es el plan... Cada cual con su intimidad...
con su vida.
JOVEN- ¿Qué plan? (PAUSA) ¿Así que hay un
plan?
VIEJO- (INCÓMODO) Bueno... un plan, lo que se dice un plan no...
Lo que no quiere decir que no nos interese tener uno. (ACUSADOR) ¿Usted
tiene uno?
JOVEN- ¿Quién?
VIEJO- ¡Usted!
JOVEN- Yo no tengo a... Nada...
NIÑO- ¿Y nosotros...? Nos tiene a nosotros... (DESESPERADO)
¿Qué somos nosotros?
VIEJO- (RESENTIDO) Yo lo escuché bien, para él no existimos.
No somos nada.
NIÑO- (GRITA) Déjenos ser parte de su plan.
JOVEN- ¿Qué plan?
VIEJO- Está bien... está bien. Pensé que no iba a
ser necesario decir esto... Yo lo he visto por las noches.
JOVEN- ¿Con eso qué?
NIÑO- Y bueno... ahí está. Usted cuando duerme...
JOVEN- ¿Yo cuando duermo qué?
NIÑO- Cuando duerme se...
VIEJO- (MOLESTO) Cuando duerme se babea.
JOVEN- ¿Y? ¿Qué hay con eso?
NIÑO- Entonces sí tiene un plan... Desde ya involuntario,
inconsciente.
VIEJO- Pero plan al fin.
NIÑO- (DESESPERADO) Se quiere cortar solo.
VIEJO- Claro, por eso no quiere hablar de su pasado, por que lo viene
maquinando desde hace bastante, ¿no?
NIÑO- ¿Y nos va a dejar aquí?
VIEJO- No, no se va a ir.
NIÑO- De acá salimos los tres o no sale nadie, nadie.
JOVEN- Sin embargo, la cuarta persona entra y sale cuando le da la gana.
VIEJO- No existe la cuarta persona.
NIÑO- Somos tres, siempre hemos sido tres.
VIEJO- ¡Claro!
JOVEN- No estaría tan seguro...
NIÑO- Y vamos a seguir siéndolo, tres. ¿O no?
VIEJO- ¡Claro!
NIÑO- ¿Claro? ¡Lo que necesitamos es claridad!
(OSCURIDAD)
JOVEN- Lo mejor es lo que no se ve.
VIEJO- No hay velos que puedan inquietarnos más que los propios.
(VUELVE LA LUZ)
NIÑO- (AFECTADO) Usted no me quiere bien, ¿no?
VIEJO- ¿Cómo no lo voy a querer bien?
NIÑO- (ANGUSTIADO) Vamos a morir, ¿no es cierto?
VIEJO- (ANIMADO) Pero no, tontito, ¿cómo se le ocurre decir
algo así?
NIÑO- ¿Y si la cuarta persona es real y está cerca
de nosotros y no lo sabemos?
VIEJO- No hay un cuarto.
NIÑO- Y si se muere antes de que lo conozcamos, o si nos morimos
nosotros antes de que venga... ¿O si no nacemos?
VIEJO- (GRÁFICO) ¿Cómo se va a morir lo que no existe?
(SERIO) ¿Acaso usted no cobraba por morir?
NIÑO- (ASIENTE CON LA CABEZA A LA DEFENSIVA) ¿Y qué?
¿Usted no cobraba por nacer?
VIEJO- (ASIENTE DE LA MISMA MANERA Y LE REPROCHA) Sí, ¡pero
yo no me nací!
NIÑO- ¡Y yo no me morí!
VIEJO- Entonces... ¿De qué se asusta? Sigamos, ahora el
verbo lo propongo yo.
NIÑO- No, déjeme a mí, tengo uno buenísimo...
VIEJO- …una vez cada uno. (OFENDIDO) No sea desamorado.
NIÑO- (AVERGONZADO) Bueno, está bien...
VIEJO- Claro.
NIÑO- ¡Dele!
VIEJO- Yo con su...
NIÑO- (INTERRUMPE) Ah... (MIRA DE REOJO A JOVEN) Para no herir
susceptibilidades, no se meta con su intimidad. Sea... ¿cómo
explicarle?... más impersonal... Mientras más tácito
mejor.
VIEJO- (PIENSA UN INSTANTE)
Yo con la intimidad
Tú con la intimidad
VIEJO- Él con la intimidad
Nos. con la intimidad
Vos...
NIÑO-
¡Bien, muy bien! ¡Qué final! Sinceramente, nunca pensé
que usted... Me sorprendió.
JOVEN- Le faltaron personas...
VIEJO- Ah, sí, ¿cuáles?
JOVEN- Ellos.
NIÑO- (DESESPERADO) ¿Quiénes? ¿Usted ve alguien
más aquí que nosotros?
JOVEN- (NATURAL) Vosotros y ellos.
VIEJO- Primero le recuerdo que por decisión pura y principalmente
suya no jugaba. Segundo: Le recuerdo que este verbo es así.
VIEJO- (ACCION DE INTIMIDAD)
NIÑO- ¿Cómo?
VIEJO- Así.
VIEJO / NIÑO- (ACCION DE INTIMIDAD)
JOVEN- Lo que pasa es que no acepta que se olvidó.
VIEJO- ¿Quién se olvidó? Nadie se olvidó,
es más aunque usted no quiera jugar, yo igual como un imbécil
lo sigo contando.
NIÑO- Es cierto, el señor perfectamente podría haber
obviado el “nosotros”, y sin embargo no lo hizo.
VIEJO- Podría haber dicho simplemente: “Yo”, “Tú”,
hasta “Él”, de compromiso, pero no, dije “Nosotros”.
¿E igual está disconforme?
VIEJO / NIÑO- (ACCION DE INTIMIDAD)
JOVEN- Se olvidó del “Vosotros” y del “ellos”.
NIÑO- (APANICADO) ¿Qué le pasa? ¿A quién
está nombrando? (INSEGURO DE LO QUE DICE BUSCA A SU ALREDEDOR)
Le recuerdo que aquí tan sólo somos tres.
VIEJO- En todo caso podría entender que quiera saber dónde
están ellos por una cuestión de curiosidad, benevolencia,
narcisismo, sintaxis.
NIÑO- O... algún anhelo de que quizás alguna vez
seamos cuatro. Pero lo que no soporto es ese empeño por insistir
con el “Vosotros”.
VIEJO- No se usa más.
NIÑO- Termínela.
VIEJO- Es arcaico...
NIÑO- Anacrónico...
JOVEN- ¿Por qué negar la cuarta persona? ¿Por qué
la niegan?
VIEJO- Es inaceptable su cuestionamiento.
NIÑO- Mire, mejor cállese, no tengo ganas de explicarle
que sólo hay tres personas, somos tres... ¿me entiende?
Tres. Todo depende si es en singular.
VIEJO- Claro... ¿O plural?
NIÑO- Claro... Que más o menos sería lo mismo.
VIEJO- ¿Claro?
NIÑO- ¡Claro!
JOVEN- (DECIDIDO) Yo no voy a decir más nada.
VIEJO- Mejor, por un momento pensé que teníamos que explicarle
qué es lo singular.
NIÑO- Claro, y plural también.
VIEJO- ¡Claro!
NIÑO- Sigamos con el juego.
VIEJO- Me toca a mí.
JOVEN- Para mí no es un juego.
VIEJO- (NEUTRO) Cállese ordinario.
NIÑO / VIEJO- Para nosotros sí.
NIÑO / VIEJO- (ACCION DE INTIMIDAD)
(FIN DEL JUEGO DE LOS VERBOS)
JOVEN- (SILVA. DESPUÉS DE UNOS SEGUNDOS CONTINÚA.) ¿Tanto
miedo le tienen que la niegan?
VIEJO / NIÑO- (ACCION DE INTIMIDAD)
VIEJO- (RECAPACITA) Ah... ya veo cuál es su plan, crearnos la expectativa
de que van a venir a salvarnos.
NIÑO- Para que nos quedemos aquí dentro, para siempre y
así salvarse usted sólo.
VIEJO- Por eso no nos quiere contar nada.
JOVEN- ¿Así que todo esto lo hacen para salvarse? ¿Salvarse
de qué?
VIEJO- ¿Quién empezó con todo esto del cuarto en
discordia, nosotros o usted? Si..., usted. Usted que habla tanto de la
cuarta persona.
NIÑO- (NO COMPRENDE) La cuarta persona para acá, la cuarta
persona para allá...
VIEJO- ¿La conoce?
NIÑO- ¿Lo ha visto?
JOVEN- No, no la conozco, pero sin embargo no la niego.
VIEJO- Pera la afirma.
NIÑO- Sí, lo afirma.
VIEJO- Alguna prueba tiene que tener de su existencia.
JOVEN- El miedo, el miedo de ustedes..., esa es mi única prueba.
Ya está se los dije... desde ahora no son más ingenuos (MUY
ASUSTADO) Y yo lo que tengo es miedo.
NIÑO- Nuestro miedo es a lo desconocido.
JOVEN- ¿Por qué no juegan como antes y me dejan dormir?
VIEJO- Para nosotros no es un juego.
JOVEN- Para mí sí. (SE TAPA CON LAS SÁBANAS)
NIÑO- (EN SECRETO) De acá salimos los tres o no sale nadie.
VIEJO- Su error es no sentir miedo a quedarse dormido.
NIÑO- ¿Lo que pasa es que no tiene miedo a dormir?
VIEJO- No lo sabemos.
NIÑO- ¿Quizás se siente solo?
VIEJO- ¿Quién puede decir que está totalmente solo
o que está totalmente acompañado?
NIÑO- ¿Entonces cuál fue su error?
VIEJO- ¡Su error fue quedarse dormido!
MÁQUINA- ¡Ay!... ¡Sí! Porqué ustedes
están despiertos, ¿no? (SONIDOS DE MAQUINARIAS) No, sí
ahora se las saben todas ustedes. ¿Qué sabrán lo
que es estar dormido o lo que es estar despierto?
NIÑO- Y si el señor nos cuenta (REFIRIÉNDOSE A JOVEN)...
¿sabríamos... qué siente?
MÁQUINA- ¡Miedo! ¿Qué va a sentir? Miedo. Eso
no lo salva ni lo condena a nada.
VIEJO- Pero se durmió (ACUSADOR) se pasó toda la vida durmiendo.
MÁQUINA- Supongamos que así fuese, qué pasa, ¿no
puede?
VIEJO- (PERPLEJO) Yo no sé qué pensar.
MÁQUINA- Así se empieza, para quedarse dormido no hay que
pensar en nada.
NIÑO- (ANIMADO) ¡Ay!, sí. ¡Se imagina no pensar
en nada!
VIEJO- Yo no la creo nada.
NIÑO- Somos lo que nos tocó ser (DUDA) y si no tal vez no
podamos ser nada.
VIEJO- ¿Qué quiere decir con eso de que no hay que pensar?,
¿Qué vamos a morir?
MÁQUINA- ¡Qué dice!... duérmase, no la complique
más.
NIÑO- ¿Y después?
MÁQUINA- ... Y después, (CANTA) ¿Qué importará
el después?
NIÑO- ¿Y el cuarto?
VIEJO- ¿Y su cuarta persona?
NIÑO- Este cuarto, ¿no va a venir?
MÁQUINA- Nadie dijo que fuese a venir un cuarto.
VIEJO- (SARCÁSTICO) Quizás se quedó dormido.
MÁQUINA- (IRÓNICO) ¿Y acaso usted ahora está
despierto? (SE VA DE ESCENA)
VIEJO- Entonces su plan, dormido o despierto era hacerse cargo del miedo.
MÁQUINA- (ENTRA NUEVAMENTE) Bueno, ahí va queriendo... ahí
me va gustando.
NIÑO- Horas de sueño, claro... esa es la respuesta.
MÁQUINA- Bueno... La puta madre... (SE VA)
VIEJO- No... es la falta de miedo al miedo mismo...
MÁQUINA- (VUELVE A ENTRAR) No (MUY ENOJADO) No viejo ¡No
es la falta, y dale con la falta, y dale con la negación!. Si el
miedo no es el problema.
NIÑO- Quizás el problema sea quedarse con eso... y no enfrentarlo.
MÁQUINA- Duérmanse. ¿O sino qué? Ah... (IRÓNICO)
¿Haber por qué no se pueden dormir? Vamos... anímense.
Empieza con M... ¿Por el...? Sigue con i... Quiero que ustedes
me lo digan... Por el...
VIEJO- ¿Milagro?
NIÑO- ¿Mimos?
MÁQUINA- ¿Mimos?... ¿Milagros? Porque tienen ¡Miedo!
¡Basta! Permítanse sentir miedo.
(OSCURIDAD)
NIÑO- ¿Qué pasa?
VIEJO- ¡La luz!
JOVEN- El cuarto...
NIÑO- ¿Y después?
VIEJO- ¿Quién tiene la culpa?
NIÑO- ¿No estaremos atrapados en el sueño de este
cuarto o en la vigilia del desconocido?
VIEJO- O estaremos atrapados en el sueño del desconocido o en la
vigilia de este cuarto. Que para peor tiene amnesia. O sea que para pasar
a otra instancia hay que ser parte de un cuarto. ¿o ser un cuarto?
NIÑO- O estar en... qué hay que ser... ¿Qué
hay que hacer?
(DEPUÉS DE UNOS INSTANTES VUELVE LA LUZ)
MÁQUINA- Déjense de joder, ya me cansé (SE VA)
(VIEJO Y NIÑO SE HAN CAMBIADO DE CAMA)
NIÑO- Ya no me preocupa la cantidad de manzanas suficientes para
no morir de ingenuidad en el cuarto.
VIEJO- Se fue, no grite más, se fue. ¿Por qué no
le preocupa?
NIÑO- Porque no.
VIEJO- ¡Dígalo, diga la verdad!. Igual, quizás tener
la cantidad exacta ya no nos sirva de mucho.
NIÑO- Porque no (ENOJADO) Termínela.
VIEJO- Ya no nos cabe la posibilidad de ser ingenuos... mucho menos morir
de ingenuidad en el cuarto. ¡Alguien tiene que tener la culpa!
(ENTRA MÁQUINAY DESAFÍA A JOVEN, PROVOCANDO QUE ÉSTE
LO QUIERA ELIMINAR)
VIEJO- ¿La culpa? (MIRA A SU ALREDEDOR Y LUEGO A JOVEN) ¡Éste!
Éste la tiene.
NIÑO- ¿La tiene él?
VIEJO- Si no nos hubiera mostrado su miedo a dormir seguiríamos
siendo ingenuos.
NIÑO- Entonces cierro los ojos.
MÁQUINA- ¿Qué ve?
VIEJO- ¿Cómo qué ve? (ATERRADO) No,... no se duerma.
MÁQUINA- Tranquilo... enfréntelo al miedo, duérmase.
Hágase cargo del cuarto que le toca ser.
NIÑO- (ABRE DE GOLPE SUS OJOS) Se refiere a ser feliz, se refiere
a ser feliz con felicidad, se refiere a eso, ¿no?
MÁQUINA- ¿Cómo puede ser? (SEVERO) Cómo puede
ser que diga algo así, que no se permita dejar de lado la razón
un instante para enfrentar al miedo. Cómo puede ser que le proponga
simplemente la alegría de ser, nada más que eso, “SER”
e igual sigan pensando. ¿Cómo puede ser que no puedan ser?
(DECEPCIONADO) ¿Cómo puede ser que diga algo así?.
Cómo puede ser que no se permita ser feliz sin tener que decirlo,
sin tener que decir (BURLON) ¡Soy feliz!... ¡soy feliz! (CALMO)
¿Entiende?
NIÑO- ¡Sí!
MÁQUINA- Mentiroso... Por que hay cosas que no se pueden explicar
con palabras. (ENOJADO) Yo estoy... ¿Cómo estoy?
(NIÑO Y VIEJO VAN A CONTESTAR)
MÁQUINA- ¡No lo diga! Son muchas cosas más. Si se
hubiera quedado dormido y hubiera sentido, no hubiese tenido la necesidad
de explicar que está feliz. ¿Me entiende?
NIÑO- ¡Sí!
MÁQUINA- Cómo puede ser... ¡ “ma’ sí”!
¡Qué se le va hacer!
NIÑO- (AVERGONZADO) Es inútil que trate de dormir otra vez,
¿no?
MÁQUINA- Qué sé yo... me imagino que sí...
que está bien. Sigan jugando.
VIEJO- Para nosotros ya no es un juego.
MÁQUINA- Para nosotros sí (SE VA LENTAMENTE) ¿Entiende?
NIÑO / VIEJO- ¡Sí!
MÁQUINA- Qué va a entender...
VIEJO / NIÑO- (ACCION DE INTIMIDAD)
NIÑO- (RÍE DE IMPOTENCIA AL NO ALCANZAR LA LUZ)
VIEJO- ¿Qué pasa?
NIÑO- No puedo apagar la luz.
VIEJO- ¿Cómo?
NIÑO- Sí, como cuando éramos niños en este
cuarto. No podíamos apagar la luz.
VIEJO- ¿Niños?. ¿Usted quiere decir ingenuos?. Pero
apague esa luz... Ya somos grandes.
NIÑO- ¡Apáguela usted!
VIEJO- (RÍE DE IMPOTENCIA)
NIÑO- (INDIGNADO) Ah, ¿se ríe?. ¿Qué?...
¿Está jugando conmigo?. ¿No es que éramos
grandes?
VIEJO- Para los grandes ya no es un juego...
JOVEN- (ESTIRA EL BRAZO Y APAGA LA LUZ. LUEGO VUELVE A DORMIR)
MÁQUINA- (ENTRA DE IMPROVISO Y SE UBICA EN EL CENTRO DE LA ESCENA)
Para los niños sí.
(QUEDA JOVEN DURMIENDO, MIENTRAS NIÑO Y VIEJO ESTÁN EN PENUMBRAS
RONCANDO CON LOS OJOS ABIERTOS. MÁQUINA SE DESPLAZA POR TODO EL
ESPACIO.)
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