SEXO, GORDA Y ROJO A FULLMARIO COSTELLO
PERSONAJESAlbertoPaula I-Nervios preparatorios(Luces. Hay un banco de plaza en la escena. Sobre él, en el medio, una canasta de picnic o un paquete. Sentados a c/u de sus costados, Paula y Alberto. En esta secuencia de acciones los personajes no saben que decir, no están enojados entre ellos. Están avergonzados) Miran hacia el frente. Silencio. Comienzan a ponerse incómodos. A Paula la pican mosquitos. Alberto levanta un palito o un hierba y juega con ella. Silencio. Paula suspira. Alberto mira hacia el cielo. Los dos llevan las manos hasta la canasta o el paquete, sus manos chocan, vuelven a incomodarse. Rien nerviosos. Silencio. Paula mira hacia arriba. Alberto suspira. Apagón breve. (Luces. C/u de los personajes está a un extremo de escena. Charlan con imaginarios interlocutores, frente a un espejo, o hacia el público. Están preparándose para el encuentro, cambiándose de ropa, peinándose, etc) PAULA- Hoy voy a verlo. ALBERTO- Hoy voy a verla. PAULA- ¿Me queda bien esta? ALBERTO- ¿Voy con corbata?. No, ¿no? PAULA -¿Me reconocerá?. ALBERTO - El tiempo es veloz... (Se toca la cabellera) PAULA -¿Y si el cambió? ¿Cómo voy a reconocerlo? ALBERTO - ¿Me reconocerá apenas me vea?. PAULA - (Pide a alguien)- Prestame un poco el delineador. ALBERTO - Dicen que está mejor ya. PAULA - Me contaron que está muy bien ahora. ALBERTO - Me volvía loco. PAULA - Enloquecí por él. (Congelan. Se dan vuelta, se miran. Vuelven sobre sus pasos. Siguen) PAULA - ¿Cómo me quedan estos zapatos?. ¿Y los aros? ALBERTO - No sabés las cosas que hice por ella. PAULA - Era un poco... ALBERTO - ¿Por qué me preguntás eso? PAULA - ...como te diría... ALBERTO - Lo que pasa es que ustedes... PAULA -...tímido, o... ALBERTO -...viven alzados, viejo,... PAULA -... boludo, si, medio boludito, pobre. ALBERTO - ¡Alzamendis, eso son! PAULA - Las veces que estuvimos ahí de ... ALBERTO - ¡Claro que... PAULA -... concretar. (hace gestos de coito) ALBERTO - ...concretamos! (hace gestos de coito) PAULA -Bueno, lo que se dice, concretar, concretar... ALBERTO - Y de última, ¿qué te calienta a vos? PAULA - ...mas o menos.( Con vergüenza) Hay cosas que no recuerdo bien. ALBERTO -Yo estaba metido con otra ... PAULA -Decidí que sería mío... ALBERTO -...historia, jamás imaginé... PAULA -...a cualquier precio. Entonces me encaré a ... ALBERTO -...que desembocaría en algo así. PAULA -...su viejo. No se resistió, y él a su vez... ALBERTO - No sabés lo que hice,... PAULA -...lo convenció para que vaya en esos días a ... ALBERTO -... me fui a consultar a una médium... PAULA -...consultar a una parapsicóloga... ALBERTO -... capísima. PAULA -...súper trucha. ALBERTO - Y ahí comenzó todo. PAULA - El cree que ahí comenzó lo nuestro, estaba equivocado. Hacía rato que yo lo tenía marcado. (APAGON)
II- La Deigor (Alberto accionará con ella y “relatará hacia el público o a sus imaginarios interlocutores a manera de recuerdos”. Paula es ahora La Gorda. #Puede estar caracterizada como tal o no. Mientras él relata, ella puede accionar alguna contradicción) ALBERTO- The Deigor, era parapsicóloga. Daba consejos la Deigor. Tenía un pocote en lugar de lunar. Yo la metamorfoseaba mentalmente con la suegra de Condorito. -La gorda era parapsicóloga y costurera,... o lavandera, o no sé que... Papá vino a verme y me explicó sobre ella y me dijo que quería hablar conmigo, que vaya hasta su casa. Había visto una foto mía, había pasado sus grasientos dedos por mi cara. Había temblado, se había agitado y exhalaba todo el aire de sus pulmones. GORDA- (Exagerando, exhalando)- ¡ Ah, este muchacho está mal! Que venga a verme, corre un grave peligro. Tengo que hablar con él. ALBERTO- ¡Que se vaya al carajo!. No creo en esas historias. ( Pausa breve) Y fui hasta su casa. Toqué el timbre. En esos segundos antes de que se abriese la puerta pensé en encontrarme con un semi templo instalado como el del manosanta que personificaba Olmedo. -Hola, le dije. Yo soy Alberto. GORDA -Hola, ¿cómo te va?. Pasá. ALBERTO- Le di un beso. Ella puso la cara. Rocé su lunar con mi nariz. No había ningún indicio de su profesión. No había velas negras, ni ajos con cintas rojas, ni estampitas de santos (ni decanos), ni olor a incienso o alguna de esas cosas. Nada. Una mesa. Un cuaderno Rivadavia de 200 hojas, abierto, con un señalador que tenía un barquito y un olor a guiso de lentejas que me explotó el estómago. ¡Ah, el centro musical inmenso, perfecto, brillante!. Justo como para que Ricky Martín me moleste con sus fuegos y sus boludeces. GORDA - Sentate. Esperá que baje el tocadiscos. ALBERTO- Bueno. (Al público)- Contesté pensando, ¿dijo tocadiscos? GORDA- Ya está. Disculpame que lo deje de fondo. Es que soy muy romántica, ¿sabés?. ¿Te gusta Ricky?. A mi me encanta. ALBERTO -( Al público)- Traté de parecer simpático pero no pude... -¡No, lo odio!. ¿No tenés otra cosa? GORDA- ¿Otra cosa como qué? ALBERTO- Y bué, no sé. ¿Algo de Almendra?. ¿Invisible? GORDA - ¿De quién? ALBERTO - Spinetta. O... algo de... a ver..., eh... ¿Living Colour? GORDA - ¡No, no tengo!. ¡Montaner, Perales también tengo, seguro que te gusta!. ¿Luismi? ALBERTO - No. O algo de Fito aunque sea. O los Redondos, no sé. ¿Aerosmith? GORDA -Eso es música moderna, ¿no? ALBERTO - Digamos que si... GORDA - Lo único que tengo moderno es Europe. ¡Me encanta el cantante! ALBERTO -Ah, bien. (Burlón) Nirvana seguro que no tenés entonces... GORDA -¿Qué no es ese que se mató? ALBERTO - (Sorprendido) ¡Si! GORDA - Pobre. Ese chico estaba poseído por el demonio. Tan lindo... pobrecito. A parte con semejante nombre alentó a los submundos, tentó a los soldados de la oscuridad. No es bueno hacer alarde de una gran espiritualidad, por que ellos más te asedian para emboscarte y en el menor descuido, el oscuro.... ALBERTO -(“” )La Gorda habló y habló. Insistió en Satanás y sus posesiones al ton y al son. Luego... GORDA - A vos te pasa algo parecido. Vos tenés el mal en tu cuerpo y vos no lo sabés. Eso trabaja a un nivel subconsciente. Vos estás atado. A vos te hicieron un mal. (Pausa) ALBERTO- (“”) La miré, me mordí los labios y pregunté: -¿Eso es grave?. (“”) Elevándose en la silla que parecía diminuta bajo su gran culo, dijo: GORDA - Puede agravarse más. Pero no te preocupés, yo voy a ayudarte. ¿Te quedás a comer? ALBERTO - Bueno. GORDA -¿Y que escuchamos entonces? ALBERTO -No sé, poné la radio. GORDA -¿Cómo? ALBERTO - Lo que quieras. (Pone algún bolero, o Sandro) GORDA -¿Querés tomar algo hasta que esté la comida? ALBERTO -(“”) Y sin esperar respuesta fue hasta la heladera. Volvió con una coca de dos litros y un santa ana tinto. GORDA -Tomá. Abrilo vos. ALBERTO -(“”)-El sonido del corcho al salir es más musical que eso, pensé. Tomamos vino. Después vino con coca y charlamos. Trajo otra botella. GORDA -Hay una mujer muy posesiva que te hizo un trabajo. Esa mujer ya no está con vos pero te quiere solito para ella. Aunque ya no estés presente físicamente, se resiste a perderte. Y si vos no rompés esa atadura, jamás podrás ser feliz ni conseguir novia nueva. ALBERTO - Pero yo estoy de novio ahora. GORDA -¡No, no podés, dejala!. En ese estado no podés. Aparte anoche yo vi que esta chica tampoco es buena. Hay otra, hay otra (se concentra) su nombre comienza con P.. ¡Oh, si, ella es tu gemela en el espíritu! ALBERTO -¿Cómo sabés? GORDA -Confiá en mi. Sería muy complicado explicarte. Relajate. Yo te voy a ayudar... Ya vuelvo. Voy a buscar algo. ALBERTO -(“”)-Tomé otro trago y la vi trayendo un crucifijo grande, de madera. GORDA - Este crucifijo está bendecido por un hombre con muchos poderes. (Pausa) ¿Qué le notás de raro? ALBERTO -( Mira la cruz )-No sé. GORDA -No está el Señor crucificado. Cristo no murió, entonces es un error adorarlo clavado en la cruz. ¿Entendés?. ALBERTO -Ah, claro. GORDA -Tu papá no entendía. Pero voy a hacer lo mismo que hice con él, con vos. Tu padre también estaba muy mal y yo lo curé. Vamos a comenzar. Parate. ALBERTO -(“”)- Obedecí. GORDA -Cerrá los ojos. ALBERTO -(“”)-Lo hice y comencé a oír que cuchicheaba algo. Al entreabrirlos vi que pasaba el crucifijo por todo mi cuerpo, de arriba abajo, lo detenía sobre mi cabeza un rato y seguía, cuchicheaba. Yo solo entendía que decía.... GORDA -... Señor, señor..... ALBERTO - ...por ahí. Después dejó el crucifijo en la mesa. Puso sus manos en mis hombros y empezó a bajarlas con fuerza, sacudiendo. Olmedo, ahora si, pensé. Cerré los ojos. La gorda seguía con eso. Resoplaba. Después la sentí en mis piernas. Era relajante .(pausa ) Siguió mi cara, suavemente, me acarició.( pausa) Ahora todo era lento .(pausa ) Sentí su mano en mi estómago y después....después...me pareció que acariciaba mi sexo. (sobresaltado )-No, ¡Que mal pensado!, no puede ser. Será parte del tratamiento. ¡Ahora presionaba con fuerza sobre él, lo refregaba. Abrí los ojos, la miré!!. GORDA - Ssshhhh, tranquilo, está todo bien. ALBERTO -¿Qué hacés? GORDA - Voy a ayudarte. ALBERTO -(“”)- Y bajó el cierre y metió su mano furiosamente. No supe que hacer, helado, caliente, la escuchaba que me decía que el Señor la había puesto en la tierra para ayudar. Y que la única manera de romper con el maleficio que me habían hecho era entrar en ella y despedir el mal. Eyacular el mal dentro suyo. Ella era la tierra, la contención. Metió su mano por mi slip, ronroneaba, puso su otra mano detrás de mi nuca y dijo... GORDA - Besame. ALBERTO -(“”)-Yo, excitadísimo, temblando de parado, empecé a acercarme a ella y... volví a ver su asqueroso lunar. (Pone dos dedos en la frente de ella y la empuja)- ¡Chau! GORDA -¡Vení, volvé. Voy a salvarte, vení! (Él corre en cámara lenta, ridículo) - ¡Maricón, volvé, maricón! (Pausa) ALBERTO -Salí confundido. La gente me miraba en la calle y me acordé del cierre. Lo subí. Al palo, mojado. Pensé en mi viejo, ¡que gil!, ¿cómo pudo creerle a la deigor? Tanto insistir en que venga a verla... y Olmedo sigue riéndose de todo. (Rompen la situación, están en los opuestos de la escena ALBERTO -Después me enteré que era... PAULA - Mi tía. Más putona no puede ser... (APAGON)
III-El deseo se agita (Luces. Están como al comienzo, sentados en el banco; repiten algunas de las acciones. Luego, se levantan y siguen) ALBERTO- (“”)- No sé como, pero la cosa es que todo el barrio se enteró . PAULA- (“”)- Mi tía me dijo que solo quedaba esperar. ALBERTO -Nos peleamos con mi novia... PAULA -Ya estaba hecho “el trabajo”. Esperar, esperar...¿¡Esperar qué!? ALBERTO -...y esperé que apareciese alguna mina con Pe. (PAUSA. ESPERAN) PAULA -Yo le hacía las pasadas por su trabajo y él... ALBERTO -Enumeraba nombres... PAULA -...ni enterado. ALBERTO -...pero solo se me aparecía Peralta, Doña Peralta,... PAULA -Decidí tomar las riendas... ALBERTO ....no puede ser... PAULA -...ya que el tiempo pasaba y, nada. ALBERTO -...la abuela de Lito tiene como 70 años. PAULA -¿Cómo nos conocimos? ALBERTO -No recuerdo bien si esa fue la primera vez que la vi. PAULA -La primera vez que el me miró... ALBERTO -...pero cuando la vi, morí. PAULA -Me quedé paralizada. ALBERTO -Me quedé paralizado. PAULA -En el momento menos esperado. ALBERTO -Era de siesta, yo salí a la calle a ... PAULA -Yo no lo sabía,.... ALBERTO -...buscar a mi gata que se había escapado,.... PAULA -...después me enteré todo, vivía a la vuelta de mi casa. ALBERTO -...de terror, por que... PAULA -Estaba hermoso con esos... ALBERTO -... salí en ojotas y con un deshilachado calzoncillo. PAULA -...calzoncillos. ALBERTO -¡Que vergüenza, flaco!. Y encima con ... PAULA -¡Grandote... musculoso! ALBERTO -... esta panza. (Interactúan ahora, él lleva el supuesto gato en sus brazos. Se encuentran, chocan sus miradas, se detienen) PAULA- ¡Que hermoso!. ¿Cómo se llama? ALBERTO- Alberto. PAULA- ( Ríe)- ¿Y el gatito? ALBERTO- (Ruborizado)- Pe..pe..pe.. PAULA -¿Pepe? ALBERTO -¡Perla! PAULA -Ay, gatita, entonces!. Perla, Perla, creí que ibas a decir... ( acentúa el nombre, sensual).. . Paula. Como yo. ALBERTO -( Silencio) PAULA- Cuando tenga crías me das uno, ¿no? ALBERTO -Si PAULA -Chau. (Se acerca a darle un beso a él pero besa a la gata, lo mira. Se van) PAULA- (Mordiéndose los labios)- Mi amor ALBERTO - (Mordiéndose los labios)- Mi amor (PAUSA) PAULA -(“”)-Todo se dio, solo. ALBERTO -(“”)El uno para el otro. PAULA -Bueno, todo, todo.... ALBERTO -Esa noche, cuando pasó lo que pasó... PAULA -...no, casi todo, pero nunca es tarde... ALBERTO -...pensé que ahí se cortaba. PAULA -...cuando la dicha es grande. Y gruesa. ALBERTO -Nos escribimos miles de cartas,.. PAULA -( Nerviosa )-Ahora lo voy a ver,... ALBERTO -...tengo que decirle.... PAULA -...me quiere proponer, dice... ALBERTO -...algo importante. PAULA -...algo importante. ALBERTO -No puedo decírselo por carta, ¿no te parece? PAULA -Por teléfono no puede. (pausa) ALBERTO -La deseo tanto. PAULA -Lo deseo tanto. ALBERTO -Apenas la vea... PAULA -Apenas lo vea... JUNTOS -...le rompo la boca de un beso. (APAGON)
IV- Rojo a full (Luces. Están mirándose frente a frente pero a distancia. Sonríen. Se acercan, se mueren de ganas por besarse pero no lo hacen. Incómodos, se sientan. Reproducen la incomodidad de la primera escena. Estiran sus brazos hacia la canasta o el paquete y sacan sándwich, comen, silencio. PAULA- Bien. ¿Y vos? ALBERTO -¿Cómo estás? PAULA -Si ALBERTO -Es lindo este patio. Luego, el vuelve a meter su mano y saca un envase de kechup.(salsa de tomate dulce) ALBERTO- También traje esto, se que te gusta. (Le pone a su sándwich, se lo pasa a ella. Ella lo mira, comienza a alterarse. Silencio) ALBERTO- Este banco... es igualito a el de... PAULA -Por fin se iba a dar... (Toma la salsa, pausa breve) No quiero recordar... (Las luces se modifican. Ellos están ahora viviendo realmente esta escena, sentados en el banco) (“Toda esta situación está regida por algún lugar de la extraescena”, a determinar) ALBERTO- Esperemos un rato. Ya va ha estar limpia. PAULA -¿Qué es eso que llevan ahí? ALBERTO -Trapos. PAULA -No, eso no. Ese aparato?. ALBERTO - (Canchero) ¿Y que crees?. Un misil no es... PAULA - ¡Ah... es un... (gesto fálico ) ALBERTO - Claro. PAULA - Parece lindo el lugar. ALBERTO -Tiene un yacuzzi. PAULA -¿Si? ALBERTO -Ajá. PAULA -Y tiene cama de agua. ALBERTO -¿Tiene? PAULA -(Nerviosa )- Bueno, no sé, creo. Me contó una prima. ALBERTO - (Pausa) - La iluminación es perfecta. PAULA - Un tanto oscura diría yo. ALBERTO - No, así es ideal. PAULA -Pero te impide ver bien en los espejos. ALBERTO -El baño. PAULA -El techo. ALBERTO -También te contó tu prima.. PAULA -( Pausa, sonríe) ALBERTO -No sé por qué demoran tanto. PAULA - ¿Y si vamos a otro lado? ALBERTO -No, todo debe estar lleno. Esperemos. PAULA - Bueno. (pausa) ALBERTO -¿Viste el televisor que tiene? PAULA - A ver... Ay, si, es inmenso. Pasan buenos videos acá. ALBERTO -Si. ( Pausa ) PAULA -Yo, por ahí, me parece que a ese cuadro lo sacaría. ALBERTO -La verdad, no pega ahí. PAULA -Flores. Para eso deberían poner flores naturales. ALBERTO -Tenés razón. (pausa) ¡Che, pero que vista que tenés vos! PAULA - (Cambiando el tema)- Oíme, pero no hay nadie ahí. ALBERTO -¿Cómo que no hay nadie? PAULA -Y por eso demoran. ¿Avisaste? ALBERTO -Por supuesto, me dijeron que la estaban limpiando. PAULA -No hay nadie. ALBERTO -No, deben estar ahí, no sé, limpiando en otro lugar, más adentro. PAULA -¡Ahí entra alguien! ( Miran, pausa) - Mirá de ridícula la gorda con esas pantuflas. ALBERTO -Parece un dibujito. PAULA -¡Ay, por Dios, que no me vea! (oculta su rostro) ALBERTO -¿Por qué, quién es? PAULA -Me parece que es mi tía Glenda. ALBERTO -¿Quién? (mira, pausa) - No, yo la conozco. Esa gorda es parapsicóloga... (Descubre el hecho. Se miran entre si. Pausa breve) PAULA -¿Me vio? ALBERTO -¿Cómo puedo saber?. PAULA -Que cagada, me parece que me vio. ALBERTO -Se detuvo. PAULA -Ay, no. ALBERTO -Está mirando para acá. (pausa) ALBERTO -No nos vio. PAULA -¿Estás seguro? ALBERTO -Está lo suficientemente oscuro. PAULA -Gorda chota. ALBERTO -Bueno, espero que no demore. ¿Tenés fuego? PAULA -¡Ay, no, no puede ser! ALBERTO -¿Lo conocés? PAULA -¡Mi papá! ALBERTO ¡¿Qué?! PAULA -Mi viejo, si, mi viejo. ALBERTO -¿Labura acá? (pausa) ALBERTO -La saludó. PAULA -Obvio, es su cuñada, querido. Tal ves nos siguió. ALBERTO -¿Vos crees? PAULA -No sé, es mucha casualidad. ALBERTO -¿De qué hablarán tanto? PAULA -Espero que no de mi. ALBERTO -¡Mirá! PAULA-¡ Aaahh, no lo puedo creer! ALBERTO -Lo besa. PAULA -Hija de puta. ALBERTO -Se saca la ropa. PAULA -Van ha cerrar la puerta. ALBERTO -Uh, no.. PAULA -Vamos. ALBERTO -No, no. Nos quedemos. (pausa) PAULA -Nos quedemos. Dejó entreabierta la puerta. ALBERTO -No veo bien. PAULA - Sentate más acá. (él lo hace) PAULA -¿Qué tiene mi viejo en la mano? ALBERTO -Parece una soga PAULA -Más bien un látigo. ALBERTO -¿Un látigo?. ¿Para qué? (se miran en silencio, vuelven sus miradas hacia fuera) ALBERTO -Ah, claro. Ella le está diciendo que no a algo. PAULA -Le está pidiendo por favor. ALBERTO - Llora, parece. PAULA -Está gozando como una perra. ALBERTO -Te parece. PAULA -Mirá como se ríe. ALBERTO -¿Por qué la empujó? PAULA -Ella se tiró. JUNTOS -¡Le pega! ALBERTO -Está loco. PAULA -Es un juego. ALBERTO -Yo me voy. PAULA -Yo no. ALBERTO -Me voy, no?.. PAULA -Andate. ( pausa ) ALBERTO -Está bien, me quedo. Tal vez deberíamos llamar a la policia. PAULA -Que boludo, el tiene contactos en la policía. Nada de canas. ALBERTO -Con razón, esas esposas... PAULA -¿Mamá?!! ALBERTO -Acaba de ponerle unas esposas. PAULA -No creo, no usa eso. ALBERTO -Son esposas, mirá. PAULA -Te digo que no puede ser. ALBERTO -Le tira de los pelos. PAULA -No, estúpido. Acaricia su cabellera. ALBERTO -Así no son las caricias. PAULA -Que sabés vos.? ALBERTO -¿Y ahora?, ¿qué, otras caricias? PAULA -Ella se lo buscó. Es mala. ALBERTO -La está azotando. PAULA -Le gusta. ALBERTO -¡Pero si está gritando de dolor! PAULA -De placer. ALBERTO -La está lastimando. PAULA -Así funciona, mi amor, no entendés nada. ALBERTO -(aterrorizado) -¡Sangre! PAULA -En absoluto, son esos focos rojos de mierda. ALBERTO -¡No, es sangre, sangre! PAULA- Debe ser el efecto del agua. ALBERTO -¿Qué agua? PAULA -No sé, el colchón. Champagne con focos rojos. ALBERTO -Es sangre. PAULA -¡No!, le tiró algún líquido. Sebo de velas...aceite quizás. ALBERTO -Está enajenado, yo voy PAULA -(Lo detiene con una fuerza extrema que lo sorprende) -¡Vos no vas a ningún lado!-. ALBERTO -Pero, escuchá, le está pidiendo que se detenga. PAULA -Le grita su nombre, le dice que le encanta ALBERTO -¡La va ha matar, la está matando! PAULA -Callate. ALBERTO-( Casi al borde del llanto) La va ha matar... PAULA - (Lo arrulla contra su pecho) Shh, shhh . (PAUSA) PAULA -Ya está. ALBERTO .¿Qué pasó? PAULA -Acabaron. ALBERTO -(Vuelve a mirar) ¿Qué tiene en la otra mano? PAULA- Parece un trapo. ALBERTO -No, es su bombacha. PAULA -Un trapo. ALBERTO -La olfatea...¿por qué?..así. (Paula sale corriendo hacia la extra-escena donde ocurre todo) ALBERTO -¡No, vení, mi amor, vení. No vayás, no. (Silencio) -Vení, por favor. Dejá ese látigo, dejalo. ¡Llorá ahora, hijo de puta!. Tu hija, si... ¡No toqués a tu tía, dejala!. No, las huellas, pensá en las huellas. ¿De dónde salió eso, que hacés?. No te la pongás ahí, no, por favor. Ponete la camisa, ¿qué hacés?, el pantalón... ¿Qué, que me quede a ver? Vení, por favor, vamos. Me está asustando esto.. ¡Cuidado! (se escucha un portazo) (Alberto queda ensimismado en escena. Ingresa Paula, semi-desnuda, ensangrentada. Trae oculto algo en su espalda. Se acerca hacia Alberto y le acaricia la cabeza) PAULA- Desnudate. ( Alberto la mira, estático) PAULA- Es una orden. ( Comienza a sacar, muy lento, lo que tiene oculto en su espalda. Alberto cierra los ojos, instintivamente)- Ya. No tenemos mucho tiempo. ALBERTO -(Obedece) -No me matés. PAULA -No pensaba hacerlo. ALBERTO - (muy suave) Tranquilizate. PAULA -Fue maravilloso. ALBERTO -Paula, dame eso, por favor. PAULA -Siempre me gustó pintar. ALBERTO -Por favor. PAULA -Arrodillate. (Alberto lo hace, tiembla) PAULA -Tenemos tanto color en el cuerpo. (Pausa) - La lluvia no solo es dorada... (Queda suspendida, extraviada la mirada) ALBERTO -Qué te hicieron, mi amor. (Lentamente se acerca a Paula, la abraza. Le toma el brazo y le quita unas tijeras que caen sobre la escena. Silencio) ALBERTO -Todo va a salir bien, todo va a salir bien. Te lo juro, te lo prometo. ¿Me oís? (pausa) - Vamos, hay mucha tarea por resolver. ( Paula no reacciona, Alberto la toma en sus brazos. Se escucha a lo lejos una sirena, luego frenadas. Va oscureciendo escena. Comienza a escucharse un goteo que acompañará el resto de la escena) (Suena un timbre. Ellos rompen la situación y se sientan nuevamente en el banco, Paula se limpia la supuesta sangre) VOZ EN OFF- ¡Se retira la visita! ALBERTO- (incorporándose)- Bueno... PAULA- Te acompaño hasta el portón. ALBERTO- No, no, está bien. (Se miran, ella comienza a acercarse para besarlo...) VOZ EN OFF- ¡La visita!... ALBERTO- (Se aleja) - Bueno, chau. PAULA- Chau (Paula le grita, lo detiene con su voz) PAULA- ¡Alberto!( ríe)- Al final no me dijiste lo importante... ¿Qué era? (Se miran en silencio, a la distancia)ALBERTO- Lo...PAULA- siento... ALBERTO- ...yo... PAULA- ...no... ALBERTO-... quiero... PAULA- ...hacerte... ALBERTO- ...daño... PAULA- ...pero... ALBERTO- ...hay... PAULA- ...que.... ALBERTO- ....ponerle... PAULA- ...fin... ALBERTO- ...a... PAULA- ...esto. ALBERTO- Son... PAULA- ...muchos... ALBERTO- ...años. PAULA- Muchos. (Acrecentando en volumen, el goteo es incesante. Suena Sandro, o un bolero.) Apagón. Final.
PREMIO CLUB DE AUTORES / TEATRO NACIONAL CERVANTES. 2002. DERECHOS RESERVADOS. ARGENTORES
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