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HASTA QUE EL AGUA ME LLEVE
JAZMIN GARCIA SATHICQ

 

•  Baño público de una estación de tren abandonada. Se siente el sonido de tirar la cadena (es potente). Se encienden las luces . se observa que uno de los baños está ocupado por una mujer. Se observan sus pies.

 

•  S: (Vestida con un solero de color apagado. Seca) Espero, Hace tiempo, refugiarme en el indómito recoveco de ...En la sequedad del tiempo que raspa nuestros tejidos denunciando la fragilidad, el vacío que llevamos. Muero a cada instante y cada instante renacen espectros de mí usurpando hábitats desconocidos que agitan glorias ajenas. Me engaño y me creo, pero nada basta, continúo disconforme y prosigo desposeída de mí. Y es así: la sangre arrastra a la sangre, la sangre se agita, tiembla, la sangre llama a la sangre. Mí, mí, mí, mis manos hierven, laten, reclaman, llaman la tierra, gira: todo alrededor. Volteo. Sobresaltadas acusan, delatan, tienen vida propia, ejecutan, no hubiese cometido falta alguna si mis manos no me hubiesen impulsado. Un sucumbir lejano palpita despavorido. Coágulos espesos, despojados de suspiros. Él, jadeaba, placenteramente, resuena en mí su pene intermitente, me desbordó de semen una y otra vez, ultrajo mi cuerpo, mi vida, sentí ahondar el llano, vacía sin consuelo. Es irritante no poseer ni a uno mismo. Y ya no es posible comenzar otra historia, la sangre arrastra a la sangre.( Cierra la puerta y comienza a llorar)

 

•  Entra Dolores toda mojada, su pelo es rojo, tiene un piloto de lluvia que se saca tiritando, se coloca al lado de la estufa. Soledad continúa llorando. Comienzan a caer gotas del techo sobre Dolores, se corre de lugar para evitarlas y comienza a gotear de nuevo sobre ella. Se coloca el piloto y hace un gesto sobrador e irónico hacia arriba, automáticamente comienza a llover sobre ella. Su pelo comienza a desteñirse. Se mete en un baño y comienza a llorar. Se escucha llorar a las dos simultáneamente.

 

•  D: (comienza a rezar, desde un murmullo hasta elevar por demás la voz) Agua bendita, de un Dios consagrada, quita los pecados y salva esta casa, esta (se da palmadas en su pecho )Agua bendita de consolaciones, quita los pecados de estos corazones. Oíme de penitencia y echame la bendición, pues vos sabes mis pecados, perdonámelos por favor.

 

•  Soledad sale del baño totalmente cambiada, viste muy sensual. Se dirige al baño donde está Dolores y abre su puerta interrumpiéndola. Dolores está sentada en el inodoro.

 

D: (cambia por completo su rostro en un gesto automatizado) Bienvenida a Mundo Eléctrico.

 

S: ¿Qué?

 

D: ¿Eh? (se golpea la cabeza)

 

•  S: (la observa) Disculpa!, pensé que eras otra persona (Dolores se seca las lágrimas y cuando va a hablar Soledad vuelve rápidamente a su baño).

 

•  D: (para sí) Hoy no es mi día, no. (Se fija si dejó de llover). Creí que no iba a parar nunca. Sin ilusiones eh! El pronóstico te confunde, vos sabes que está nublado, no afuera, adentro tuyo, va a llover, lo sabes. (A Soledad) ¿Dónde estás? (Mira por debajo, ve que está en un baño) Ah! Te cuento despacito, fuerte no se enoja y me castiga. ¿Me escuchas? Comienza de a poquito ting, ting, ting .No, tic, tic, tic, suena más cortante, como lo es. Me taladra la cabeza, paulatinamente (habla más fuerte) hasta lastimarme, va a terminar por entrar por los poros en mi sistema sanguíneo, mi sangre (sube más el tono) y ya no va a ser más pura, va a ser sangre diluida (piensa) ¿o divina? (Se responde) diluida divina. (Llueve) Uy se enojó, grité y se enojó. (Traga agua) ¿La ves? Desde ayer me sigue, estaba trabajando en “ Mundo Eléctrico” (canta y baila) “Mundo Eléctrico sabe de calidad, en todos sus productos puede confiar”. Se me ocurrió probar el funcionamiento del lanzallamas cuando...

 

•  S: (interrumpe haciendo sonidos, desinteresada abre la puerta de mala gana. Va a lavarse las manos y no hay agua) No hay agua!

 

•  D: Esa, esa fue la palabra que pronuncié. Agua, agua!

 

•  S: ¿Me hablas? Disculpa no... (hace un gesto expresándo a Dolores que no le interesa escucharla) ¿está claro?

 

•  D: Ah claro! Sí yo no me doy cuenta pero, sí es que me puse mal, viajé y me seguía persiguiendo. Pensé: esto es un conflicto psicológico, un castigo del cielo, un poder sobrenatural, ¿una obsesión quizás? (Comienza a chorrear agua sobre ella) ¿No te digo? (Llora. Cuenta lo que pasó sin entendérsele nada por el llanto. Mientras, Soledad intenta lavarse las manos en el lavatorio)

 

•  S: Ay, no hay agua!

 

•  D: (llorando) ¿Agua?, acá tenés agua. (Soledad ve caer el chorro de agua sobre Dolores)

 

•  S: (primero desconcertada, luego fingiendo naturalidad) Bueno, correte así me lavo las manos.

 

•  D: No

 

•  S: ¿Cómo?

 

•  D: No

 

•  S: ¿Qué no?

 

•  D: (explotando) Que no, que si me corro no cae el agua, ya te lo dije, no escuchaste, me persigue. Pero no, qué vas a escuchar, ya nadie escucha, nadie salvo ese qué sé yo quién o que divinidad que escuchó un maldito día agua, agua! (Tranquila) ¿Quedó claro?

 

•  S: Claro! Claro nada, qué sé yo de qué me hablas, no, no escuché, no presté atención, además hablabas como con una papa en la boca, como para que te entienda algo.

 

•  D: De esto te hablo (se para, deja de llover, va al lavatorio y de allí a la estufa, cada vez que llega comienza a llover allí. Hace un gesto como de ¿entendiste? Bebe un poco más de agua).

 

•  S: ¿Y qué, por qué la tomás?

 

•  D: Para mear, cuando uno mea descarga el agua, con sus microbios y pestes, purificándose. Esa es mi teoría.

 

•  S: Me pasa lo mismo pero por los ojos, descargo agua, es salada.

 

•  D: Ahí estás en proceso de purificación, inconscientemente.

 

•  S: ¿Y por qué te llueve?

 

•  D: ¿Cómo por qué?. Estaba yo en “ Mundo Eléctrico” (tararea y hace la coreografía en forma acelerada, con mucha angustia) ahí trabajo, aba, aba, aba. Me interesaba saber el funcionamiento del lanzallamas, finalmente me quedó claro, vaya si tiene alcance la llamita!

 

•  S: (desconfiada) Me imagino (mira la puerta) ¿No entró nadie, no?

 

•  D: No...

 

•  S: ¿No?

 

•  D: No, que imaginarla es muy distinto a ver que de un aparato que estás sosteniendo sale una llama de 100 metros.

 

•  S: (con la cabeza en lo suyo) Mmm. ¿Seguro?

 

•  D: Sí, 100 metros.

 

•  S: ¿Seguro no entró nadie?

 

•  D: No, ¿Esperas a alguien?

 

•  S: (pronuncia el sonido de un sí, va hacia la puerta de entrada, desconfiada. Dolores va hacia ella lentamente, con mucha tensión, corre, la alcanza, le tapa la boca para que no grite. Soledad forcejea pero es inútil, se resigna, queda agitada. Dolores la abraza profundamente) No me denuncies por favor!

 

•  D: ¿Denunciarte?¿Por qué tendria que denunciarte?

 

•  S: (se da cuenta que Dolores no sabe nada) Ah, es que rompí el coso, cuando tiré la cadena.

 

•  D: ¿El coso?

 

•  S: Sí, eso (la lleva hasta el baño y le muestra la mochila de agua).

 

•  D: No parece rota.

 

•  S: Sí, mirá (tira la cadena y no sale agua) ¿ves?

 

•  D: Ah, sí, es que no debe haber agua (tira la cadena y le cae toda el agua de la mochila encima. Irónica) Sí, la rompiste. Ya parecen mis esperanzas estas, caen (hace ruido), se estrellan una sobre la otra contra el piso (ruido), pero yo ya estoy acostumbrada, una vez que deslizaron mi cuerpo, esparcen, deslizan, escabullen , huyen, yen, en: estancándose, conforman una especie de mar para descansar.

 

•  S: Pensé que el mar lo conformaban las lágrimas y allí descansaban, (piensa y asocia) como es salado, creí que ahí encontraban paz definitiva las lágrimas.

 

•  D: Es lo que estoy diciendo ¿no escuchas? Que el mar es su reposo.

 

•  S: ¿Reposo?

 

•  D: Cementerio.

 

•  S: Yo hablo de lágrimas no de esperanzas.

•  D: No hablo de esperanzas, hablo de las lágrimas de... (señala y mira para arriba) que hallan descanso en el mar, sólo que asocié la forma en que ambas caen y se diluyen, las lágrimas y las esperanzas.

 

•  S: Menos mal que tenías piloto.

 

•  D: Es lo mismo. Vos ves que el agua fluye, pasa, pero en mí algo queda retumbando, como melodías tristes.

 

•  S: Los sonidos de las soledades más profundas retumban, parecen caer en lloviznas de cristales.

 

•  D: Me llenan, me desbordan, me suspenden en el viento, conteniéndome. Sí, deseo morir entre melodías tristes.

 

•  S: (se pone nerviosa). Hoy me abrazaste, ¿por qué lo hiciste?

 

•  D: Me dio alegría, (ante la extrañeza de Soledad reacciona) te vi cara conocida, pensé que abrazarte me ayudaría a sentirme mejor. ¿Sos de la ciudad?

 

•  S: ¿Cuál?

 

•  D: Vos, otra no hay.

 

•  S: ¿Cuál ciudad?

 

•  D: Capital.

 

•  S: Ah, esa no.

 

•  D: Yo tampoco.

 

•  S: ¿Y de cuál sos?

 

•  D: No, no soy de la ciudad

 

•  S: Ah, yo tampoco.

 

•  D: Te veo cara conocida

 

•  S: Dicen que me parezco a una actriz, Michaelle Pfeiffer, quizás por eso.

 

•  D: (reprime su risa) Mish, Mish...

 

•  S: (defensiva) No seré igual pero me parezco.

 

•  D: (aguantando la risa) Ah, no claro. (se mete en un baño y ríe aunque quiere contenerse)

 

•  S: De chica quería ser actriz, me disfrazaba, me maquillaba. Había ido a un teatro a ver a un vecino que actuaba. En la representación otro actor apuntaba a mi vecino con un revolver. (Se posesiona, como aquella vez) No lo mate, es mi vecino! (Mira para los costados como paranoica. En un tono muy seco). Todos se burlaron de mí. Me senté en la butaca y sumé mi risa a la de los demás

•  (Irónica) Había comprendido la magia del teatro.

Comencé a maquillarme con pinturas de mi mamá, me disfrazaba y lloraba, lloraba por los rincones.

(Aclara) Me gustaba la tragedia.

Iba a la escuela y lloraba, a jugar y lloraba, al circo y lloraba. Me mandaron al psicólogo (se escucha a Dolores largar una carcajada). Mi caso fue denominado “ Conmoción espectacular”. Me recuperé, gracias a ello no fui actriz. Nada, estoy recuperada (trata de autoconvencerse) sí, sí.

 

D: ¿Sí?

 

S: (molesta) ¿Y por qué me preguntas... (imitándola) ¿sí? Sí es sí.

 

•  D: No.

 

•  S: Sí.

 

D: No.

 

S: Sí.

 

D: No sí, sí es sí y sí es no, quiero decir que no es no y a veces sí, y sí es sí y a veces no

 

S: Sí, parece razonable, aunque no creo que mi sí sea un no.

 

D: ¿Querés decir que estas recuperada de tus actuaciones dramáticas repentinas?

 

S: (corrigiendo) “ Conmociones espectaculares” (haciéndose la superada). Sí, sí.

 

D: ¿Y hoy te pasó algo?

 

S: No, ¿por?

 

D: Porque cuando llegué llorabas.

 

S: (queda reflexiva. Excusándose) No sé, mi diagnóstico psicoanalítico dice “ dada de alta”.

 

D: Hay cada loco suelto (Soledad ve cucarachas, queda estupefacta y hace sonidos raros) No les digo (la observa un momento) Pirucha pirucha.Vos estas mal, tenes un shock nervioso,algo te tiene loca , traumatizada. (La zamarrea y le pega una cachetada para hacerla reaccionar. Hay un momento de silencio en el que ambas se miran. Soledad se contiene para no llorar, hace puchero). Sos buena actriz, que escenita te mandaste! (Soledad dice que no con la cabeza y señala las cucarachas).

 

S: Cucarachas!

 

D: (Las dos comienzan a gritar en un ataque de histeria. Dolores persigue a las cucarachas para matarlas. Soledad le da directivas hacia donde van, desde arriba de un inodoro. Dolores se detiene y la observa dando directivas como una máquina, Soledad cae al piso, aparenta estar inconsciente). (Para ella) Uh!, me dolió a mí.Sonó mal ¿no? (Se acerca a Soledad).

 

-¿Estás bien? Ey, hey, Michaelle, Michaelle. (Le da palmadas en su rostro. La tiene entre sus dos piernas. La mira y sonríe) Michaelle. (Reacciona, cambia repentinamente el rostro) ¿Qué hago?, van a pensar que la maté (casi llorando) Si pido auxilio me van a atrapar (comienza a llover. Llora). No van a creer lo que pasó, es estúpido, se suicidó por unas cucarachas. Pobrecita, que inocente, que final trágico en su vida, casi shakesperiano, pobrecita que frustrada, decir que se parece a Michaelle Pfeiffer. Tendría que haberle dicho que era yo. Esperaba que me reconozca. Como siempre me burlé de ella, la agredí, tenía tanto que decirle. A mí también me pesa esta vida. (Habla con la divinidad) ¿Pagar mi enfermedad con un castigo divino? Como si yo pensara en quemar las cosas, además lo del lanzallamas ni se me hubiese ocurrido, sólo quería saber su funcionamiento. Se acabó yo también me juego (cierra la puerta principal con llave, la tira por el inodoro y tira la cadena). Listo! Me quedaré junto a Michaelle hasta que el agua me lleve levitando como una víctima más de la corriente de la vida. Me quedare junto a Michaelle hasta que el agua me lleve.(mira a Soledad) ¿Siempre quiso parecerse a Michaelle?, que ilusa!

 

S: Ilusa no, me parezco.

 

D: (alegre) Michaelle!, Creí que habías muerto. (La abraza) Michaelle!, que alegría, que golpe te diste. ¿Estás bien?

 

S: si , estoy bien , estoy barbara , barbara.( rien juntas , se abrazan)

 

D: Pero segura, ¿estas bien?

 

S: si , estoy barbara, estoy re buena.

 

D: ¿ Pero segura segura?

 

S: (Descarga su violencia) Estoy barbara!!( afloja) Estoy bien, si.

 

D: pero no te hiciste nada?

 

S: ¡!!Estoy barbara!!!! Fue una caída, lo demás lo actué para ver qué hacías.

 

D: (contenta, sin caer) Que alegría! Que bien lo hiciste, me la creí tanto que... (le da un empujón sacándosela de encima. Se fija si la llave está en el inodoro). Se fue, la llave se fue.

 

S: ¿Qué llave?

 

D: La de acá. Cerré y la tiré. Creí que te habías suicidado por tu conmoción espectacular, tu frustración, que todo había detonado con las cucarachas.

 

 

S: Fue muy noble lo que dijiste, pero no pensé que harías semejante pelotudez, además ( Soledad define comenzar la farsa) ¿por qué no me dijiste que eras vos?

 

D: Creí que estaba de más, que ibas a reconocerme. Además, cuando te llamé, acordamos encontrarnos acá.

 

S: Me despistó lo de Mundo Eléctrico. ¿Trabajas ahí?

 

D: Aba, aba, trabajaba.

 

S: ¿Y cómo estás?, ¿Bien?

 

D: Ahogada! Mi vida es un incendio resquebrajado. Mi alma, yaga carbonizada, se arrastra sumergida en el ahogo del llanto.

 

S: Estás distinta.

 

D: Me operé la nariz. Vos, ¿la boca?

 

S : no.

 

•  D: Deberías (la arregla) deberías ayudarme ¿se te ocurre algo?

 

•  S: Egoísta! Siempre vos, vos y vos. Fijémonos qué hacer con la puerta, con la llave, que hacer, que hacer, lo demás es secundario.

 

•  D: A eso me refería, no importa lo que a mí me pase (Soledad va a la puerta, pide ayuda).

(Aparte) Pobre! De acá a que pase alguien, la estación está abandonada (comienza a reír).

 

•  S: (entra nerviosa e intolerante) ¿Qué te causa gracia? (Se mete en el baño en el que Dolores tiró la llave).

 

•  D: Como te caíste.

 

•  S: Vení!, meté la mano a ver si está. Meté la mano!

 

•  D: (la mete con mucho asco) Está! La toqué! No sale está atorada.

 

•  S: ¡ La llave!

 

•  D: no la mano.

 

•  S: como la mano?, la mano y la llave?

 

•  D: no , la mano sola,atorada, me da claustrofobia

 

•  S: te ayudo. Uno , dos , ...

 

•  D:. !Aca esta!

 

•  S: !la llave!

 

•  D: no, la mano.

 

•  S: Fijate con qué está atorada así la podemos sacar.

 

D: (Asoma la cabeza en el inodoro para fijarse y sale despavorida). Ah! Se hizo presente (sale del baño rezando). Angel de la guarda humilde te pido me ampares y libres de todo peligro. Angel...

 

S: (La interrumpe) ¿Qué?

 

D: La divinidad está ahí, es fea, tiene un vacío en su mirar, áspero, triste, agotado en él...

S: (fijándose en el inodoro)¿Ahí?

 

D: Sí, se precipitan presagios oscuros (a la divinidad) Oíme de penitencia y echáme la bendición, pues vos sabes mis pecados, perdonámelos por favor!

 

S: ¿Ahí?

 

D: (Mira) Sí.

 

S: Yo no veo más que el reflejo del agua.

 

D: (Se asoma a ver si sigue) ¿Ves?, ahí está! (Asoman las dos la cabeza) Ahí vino otra, es más fea todavía ¿Las ves?

 

S: Sí, soy yo.

 

D: no, es mas horrible todavia.

 

S: si, soy yo.

 

D: ¿Cómo?

 

S: Que nos estamos viendo en el reflejo del agua (sale del inodoro, queda Dolores corroborando, incrédula si es ella, descreída) Que la fea sos vos y la horrible yo.

 

D: (Desconcertada) ¿segura?

 

S: Sí, sos vos.

 

D: (Se fija de nuevo) ¿Segura?

 

S: Sí.

 

D: (Se fija y hace un gesto de decepción de su propia imagen) Yo.

 

S: Dale!, fijate si podés sacar la llave de ahí,mete la mano!

 

•  D: ¿Cómo?

•   

•  D: No era la llave (con mucha repugnancia) no sé qué era! (la va a abrazar a Soledad)

 

•  S: No me toques! (Silencio prolongado). Te extrañé.

 

•  D: Mentís, no supe nada de vos, que te costaba un llamado. No estoy bien, sigo con el mismo problemita. Estoy sola, sola. Lucas me dejó. Discutimos y le dejé el perro chamuscado.

 

•  S: ¿De verdad?, ¿Y ahora que hiciste?

 

•  D: (lo larga rápido) Prendí fuego el local , parte, fue un accidente, en serio, le, pudo pasar a cualquiera, el aparato estaba cargado. Sólo que huí despavorida, con mis antecedentes van a creer que fue intencional, que descargué mi furia contra el gerente que bajó mi sueldo anteayer (piensa sí ese fue el motivo). Uy! No, fue un accidente. Pensé en vos, no sabía a donde ir, me siento...

 

S: Ahogada! La gente no te deja respirar.

 

•  D: ¿Y vos? ¿Llorar es tu castigo?

 

•  S: ¿Castigo? ¿De qué hablás?

 

•  D: Sí, todo lo que está pasando, cada uno está obteniendo su castigo. Afuera ya hay muchos condenados, recae en nosotros la culpa de los antepasados y hay que pagar, está claro. Yo pensé que eso de llorar era el tuyo, mirá que llorar en cualquier lugar, la iglesia, el circo, el baño, sin poder controlarlo, así porque sí, sin ningún castigo de por medio. (Soledad la mira mal) Era una broma.

 

•  S: (llora) Yo no sé qué hacer de mí, no puedo controlarlo. Además mirá quien habla, llorona. Yo llorona, ¿y vos? Expulsada, estoy acechada de vacíos que brotan, se reproducen en infinidad de corrientes sin canales, sin compuertas que permitan desagotar la presión del agua. Desciendo, cada vez más en el llano del lamento. Espero, desvanezco pero espero. Y ya no puedo decir lo correcto ni decir que es lo correcto. Ya no podemos decirlo. ¿Cuál es el centro de fuerza que mide con exactitud el proceder de los actos para poder juzgarlos? La vida en este mundo es considerada normal, ya no hay puntos de referencia, ni parámetros razonables, puede ser el tiempo, el tiempo de la memoria, pero ¿qué hay si en nosotros no hay tiempo ni memoria?

 

•  D: ¿Qué hacemos?

 

•  S: Esperar.

 

•  D: ¿ A quién?

 

•  S: La esperanza

 

•  D: (haciéndose la graciosa) Uy, sentate ahí esperá tranquila, ella no va a venir, la estación está abandonada y...

 

•  S: Pero ella...

 

•  D: ¿Ella sabe?

 

•  S: Sí!

 

•  D: ¿Cómo sabe?

 

•  S: Sabe.

 

•  D: Se lo dijiste.

 

•  S: No, ella sabe.

 

•  D: Pero nadie tenía que saberlo. ¿Ella sabe? (Silencio de Soledad). ¿Por qué lo pensas tanto? Nadie tenía que saberlo.

 

•  S: No (tiempo) ¿Y si nadie lo sabe como salimos de acá?

 

 

•  D: Ah, no sé, cuando llegue le preguntamos.

 

•  S: ¿A quién?

 

•  D: La esperanza.

 

•  S: No me jodas, siempre arruinándome la vida.

 

•  D: ¿Yo? ¿Y vos? Por tu culpa soy un desecho humano.

 

•  S: ¿Qué?

 

•  D: Sí, siempre fuiste indiferente a mí, no escuchas, nunca, no sé por qué te llamé. Creí que el paso del tiempo ayudaría, que podía confiar, depositar en vos mi angustia.

 

•  S: Siempre tuve que ayudarte, ¿sabes?, Hace rato te perdí la paciencia. ¿Qué hay de mí? Nunca estuviste cuando te necesité.

 

•  D: ¿No estuve? ¿Y quién quemó el parte del gabinete psicoanalítico cuando dijeron que tus ataques eran corrosivos para la sociedad? Ah, no ¿Ese era el mío, no? Me duele, me duele acá adentro, soy nada, sobras, un desecho de lo que algún momento fue algo, alguien. Ya no importa, nada, nada importa, pero duele, duele sentir un hueco grande, un vacío desencajado en el cuerpo, un levitar sin tiempo, sin espacio, sin entrega. Y lo peor de todo es que ya no nos reconocemos, ya no basta ni el cuerpo para identificarnos ya no sabemos quiénes somos. Desorbitados vagamos en llanto, en leve agonía que carcome refugios, esperanza. Soy nada.

 

•  S: ¿Sos nada? Nada, nada de lo que dijiste es cierto, yo lo sentí.

 

•  D: ¿Qué?

 

•  S: Adentro, el abrazo, hablo de eso, vibró, mi cuerpo, casi estallo en llantos.

 

•  D: Por favor no empecés con los llantos!

 

•  S: Cuando me abrazaste sentí tu cuerpo, era mi refugio, podía plasmarme, fundirme, depositarme en vos.

 

•  D: Bueno, cortando, se está poniendo incómodo. Hablemos con sinceridad ¿me reconociste? Yo no recordaba tu cara.

 

•  S: No, sí, no. Pero sentí!

 

•  D: ¿No será mucho? Hablemos con sinceridad.

 

•  S: Eso, hablemos con sinceridad ¿murió alguien?

 

•  D: Con sinceridad ¿Qué motivo tenía para denunciarte?

 

•  S: Idiota ¿Cómo vas a tirar la llave?

 

•  D: Contame.

 

•  S: ¿Por dónde pensabas salir?, no hay ventanas.

 

•  D: Contame.

 

•  S: Idiota, idiota ¿no pensabas salir?

 

•  D: No, sólo me quedabas vos en este mundo, pensé que me habías dejado y...

 

•  S: Ibas a morir conmigo, eso es muy (reacciona) idiota ¿no pensabas pedir auxilio para mí?, querías arrastrarme a tu final.

 

•  D: La vida misma nos arrastra compulsivamente, nos impulsa y actuamos sin...

 

•  S: Pensar.

 

•  D: No.

 

•  S: Demostrar.

 

•  D: No.

 

•  S: Volar, saltar, pegar, demorar, dejar, gobernar, ar, ar.

 

•  D: Ar, arrugás, como siempre arrugás.

 

•  S: ¿Qué, tengo arrugas?

 

•  D: ¿ Por qué no me querés contar?

 

•  S: No es nada, nada..

 

•  D: Contame.

 

•  Se siente un ruido en uno de los baños. Se abre una puerta y hay otra chica, Dulcinea, es un poco más grande que ellas, está amordazada de pies y manos.

 

•  D: ¿Quién es?

 

•  S: No sé, pero no habla ni escucha.

 

•  D: ¿Y cómo estás tan segura? Lo hizo para que creyeras eso.

 

•  S: Le pegué en el estómago, le tiré de los pelos, y no habla, no escucha ni emite sonido alguno.

 

•  D: (se acerca pausadamente, la toma de los pelos y le pega una serie de cachetadas) Cierto, no emite sonido. Y, ¿por qué está acá?

 

•  S: Cuando llegué estaba en la puerta, di unas vueltas y comenzó a seguirme, entró al baño detrás de mí y pasó lo que te conté.

 

•  D: Raterita de mala muerte, eso debe ser.

 

•  S: Sospeché, intuí algo malo y...

 

•  D: Está bien, mejor prevenir que curar. Traje algo! (Saca de uno de sus bolsillos dos yogures bebibles) ¿Te acordás? (se ve a Dulcinea llorar) tus...

 

•  S: (tratando de adivinar) ¿Preferidos?

 

•  D: No, tus abuelos nos lo hacían tomar de prepo.

 

•  S: Así crecíamos sanas y fuertes.

 

•  D: No, así nos descomponían y no jodíamos, pero ahora es más rico, descremado y con envase descartable. ¿Lo hacemos?

 

•  S: ¿El qué?

 

•  D: El campeonato ¿qué va a ser?

 

•  S: Ah, claro.

 

•  D: Que poca memoria tenés ¿te lo dijeron?

 

•  S: Es que pasó mucho tiempo.

 

•  Dolores le da su yogur, lo destapan, Dulcinea intenta pararse y cae al suelo, las otras dos no se dan cuenta y comienzan la competencia. Soledad no entiende mucho de qué se trata pero está alerta y sigue los pasos de Dolores. Terminan, gana Dolores.

 

•  D: Gané, una vez más gané (tiene yogur sobre su labio superior)

 

•  S: (ríe) Tenés yogur, un poquito, me da... asco.

 

•  D: (se limpia las comisuras y le queda el yogur restante) ¿Listo?

 

•  S: (con asco) Sí, sí (comienza a llover sobre Dolores).

 

•  D: Que tortura! ¿Hasta cuándo arrastraré este castigo? (Rogando) Por favor sé mi Noé, refugiame en una barca que me salve del diluvio en el que estoy inmersa, agoniza mi llanto desapercibido, fusionándose con el llorar de quien me dio este castigo. Soy perra, soy resaca por dentro, basura irreciclable de carne podrida, herida, supuró deshechos, soy un microbio. Ya no me pertenezco.

 

•  S: ¿Qué pasó bien, murió alguien?

 

•  D: No, por suerte no me quemé, no me pasó nada, para allá iba la llama.

 

•  S: Me refiero a alguien más.

 

•  D: No, estaba sola, fue por eso, no estoy en condiciones de estar sola, me ofusco y me tiento mucho.

 

•  S: Todos estamos solos, es la ley de la naturaleza (comienza a cambiar el tono, es más grave e impersonal) Soledad es mi nombre, Solana mi apellido, soy soltera, vivo sola y uso soleros.

 

•  D: ¿Estás bien? (Sin entender mucho) Vos, vos no sos Dulcinea ¿o sí? (Soledad ríe)

 

•  S: Ya no podemos decir quiénes somos, no lo sabemos, vos lo dijiste, somos nada y debemos dejar de serlo.

 

•  D: ¿Cómo? no...

 

•  S: Muriendo (se acerca a Dolores, se abrazan, Dulcinea se levanta y corre hacia Soledad derrumbándola, comienzan a rodar en una pelea, Dulcinea la sujeta y con la ayuda de Dolores la amordaza y la mete en un baño, la encierran. Dulcinea abraza a Dolores).

 

•  Dulcinea: Te vi en sueños, rojo escarlata, ojos crispados lagrimeando, tu boca se movia llamandome desesperada, algo me inpedia llegar a vos , no podia , me quede, me quede con cosas adentro , cosas que decirte, que deberiamos haberr dicho en el momento, sentimientos.Cuando llegué estaba en la puerta, di unas vueltas y comenzó a seguirme, entró al baño detrás de mí y pasó lo que sabes. Sospeché, intuí algo malo y sucedió (llorando). No me reconociste. No es cierto (Dolores va agonizando en los brazos de Dulcinea mientras llueve sobre ellas) No es cierto Dolores, no es cierto que no seas nada. Yo lo sentí, lo estoy sintiendo. Hablo del abrazo, adentro, vibró mi cuerpo, tu palpitar se fusionó al mío, vibró, casi estallo en llantos.Ella no era yo , yo no era ella, yo soy yo. (Apagón, se encienden las luces y Dulcinea está en el mismo baño en el que al comienzo estaba Soledad). Espero, hace tiempo.

 

MARZO DEL 2000

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