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UNO (O LA QUINTA REVELACIÓN)
SERGIO KOHAN

Monólogo en un acto

                                                                                          A                                             B

 

                                                                                          C                                             D

Dimensiones del espacio escénico

(aproximadas : de A a B y C a D : 3 metros; de A a C y B a D : 2.50 metros)

Personaje: Hombre desnudo pintado todo de verde.

Sentado en una silla en medio del escenario

(espacio delimitado por los vértices A, B, C y D).

 

Una vez el público instalado se enciende una luz que da directamente sobre el actor, el cual se encuentra sentado con los ojos cerrados exactamente en el centro del escenario de frente al público y con un libro de tapas gruesas verdes y con las hojas completamente en blanco.

La luz da de pleno sobre el actor y forma un cono perfectamente limitado. Silencio. El actor permanece inmóvil sin abrir los ojos un minuto. Suena un timbre. Abre los ojos, mira fijamente al público y recorre lentamente con la mirada toda la platea. Cuando termina mira hacia el frente.

Suena otro timbre, abre el libro y empieza a leerlo para si mismo sin pronunciar palabra. (un minuto)

Suena otro timbre, cierra el libro se incorpora, deposita el libro cerrado sobre la silla y se dirige hacia el vértice A. En el vértice A lo ilumina de lleno sobre la cara otra luz mientras queda también iluminado el libro sobre la silla.

(un minuto) Suena otro timbre y empieza a hablar.

Uno: (texto) Leo todas las noches. Me cultivo. Dejo volar mi imaginación al compás de las palabras impresas en el gran libro verde de la sabiduría. Me escucho a mi mismo, como si eso fuera posible. Puede uno escucharse a sí mismo? Puede, uno? Nadie contesta? Que ocurre, nadie sabe la respuesta o nadie se anima a darla?. No importa, ya es tarde. (Se da media vuelta y se dirije al punto D, se apaga la luz en A y se enciende una luz en D que ilumina de los hombros hacia arriba).( De espaldas empieza a vociferar)

Mi mismo! Mi mismo pie dio de puntadas cuatro veces una noche. Es que no hay nadie que comprenda tan brutal significado! Vueltas y vueltas sobre lo mismo no es lo mismo en cuatro vueltas! (Silencio)

(Vuelve al centro, se sienta, abre el libro y lee pausadamente) Es necesario comprender la magnitud del magneto. Su idiosincrasia, su estilo de vida y la verdad sobre su implicancia en el manejo diario de las situaciones conflictivas. (Cierra el libro, pasea su vista sobre la platea, se incorpora, deja el libro sobre la silla y se dirije al punto B (se enciende una luz que lo ilumina de los hombros para arriba igual que en A y D, en toda la obra, salvo indicación en contrario siempre hay una luz circular sobre la silla del medio y cada vez que el personaje se dirije a alguno de los vértices, se enciende una luz en ese vértice que se apaga cuando el personaje deja el lugar) Circunstancialmente, sin circuncisiones, se ha manifestado la inutilidad de lo sublime. Como si sublimar estuviera al alcance de todos. Como si fuera un manifiesto continuo de cháchara barata, circunloquio exquisito de roscas de pascua exhumadas a último momento, casi crudas, llenas de versos mentirosos e inconclusos, perdidos en un mar de chocolate y aceite para al final, ser sólo materia prima excelsa, finamente degustada al borde del mostrador sin otro más testigo que la triste cucaracha que serpenteaba el largo y duro camino del almíbar. (se detiene, mira al público y espera un minuto en silencio, suena un timbre) (vuelve a la silla, se sienta, abre el libro y continúa leyendo en silencio un minuto, suena otro timbre y empieza a leer en voz alta). Todas las mañanas, casi como un rito sagrado, sin esperar que nadie me lo diga, cepillo mis dientes furiosamente cincuenta veces de arriba hacia abajo y treinta veces de abajo hacia arriba. Este procedimiento no debe detenerse ni siquiera ante la aparición de algún líquido elemento (sangre, saliva , sudor o lágrimas) hasta no haber completado fehacientemente el proceso depurativo, el cual en caso de dudas se deberá llevar a cabo en presencia de escribano público matriculado en el colegio de escribanos de la Capital Federal o en su defecto perito mercantil egresado del colegio Carlos Pellegrini antes del año 1996. Dicho proceso puede no llevarse a cabo sólo en los siguientes casos: a) mordedura de perro rabioso en las últimas cuarenta y ocho horas. b) no haber ingerido alimento sólido alguno en las últimas noventa y seis horas. c) ser ese día veintinueve de febrero d) llevar mas de una hora de fallecido.

(Cierra el libro, mira al público, espera un minuto, suena un timbre, se levanta y se dirige al vértice C, espera un minuto de espaldas con los brazos y las piernas extendidas tocando la pared, en posición de cacheo, suena un timbre largo de treinta segundos y durante esos treinta segundos da alaridos y gritos de terror y sufrimiento, cuando cesa el timbre deja de gritar, se da vuelta, mira al público y empieza a caer sobre su cabeza un líquido rojo, primero en forma de gotas y luego como chorro, aproximadamente en total dos litros, cuando termina de caer el líquido, suena un timbre y se dirige hacia la silla, se sienta, abre el libro y continúa leyendo en voz alta). El sexo sentido y nocturno, es un contubernio de movimientos catalépticos, degradados en posición ligeramente horizontal, que deben manifestarse prolijamente distribuidos a lo largo y a lo ancho del hemisferio occidental, evitando en lo posible el derrame de fluidos patogénicos en recipientes no dispuestos a tal efecto. El seguimiento de estas disposiciones es fundamental para lograr un buen acoplamiento espacial, y poder así orbitar fehacientemente hasta tres veces en un solo solsticio. Caso contrario se deberá acudir a la autoridad competente más cercana a su domicilio y solicitar allí por triplicado un plano de evacuación circunscrito de primera necesidad. El que así no lo hiciere, que Dios y la Patria se lo demanden. (cierra el libro, se para y empieza a aplaudir primero lentamente y luego furiosamente casi un minuto hasta que suena un timbre). (Se levanta y se dirige hacia el vértice A, mira al público treinta segundos y comienza a hablar). Por las noches suelo desvariar profundamente hasta perder la conciencia del tiempo y el espacio. Esta dislexia escamosa es como un reflejo cóncavo que hiere todos mis sentidos hasta exponerlos abiertamente a disposición del perro del vecino, el cual en un abrir y cerrar de ojos vacía delicadamente su vejiga sobre mi pierna izquierda, no sin antes respetuosamente y guardando las normas de etiqueta acorde a su linaje darle unos cuarenta y cuatro lenguetazos a mi pie derecho recientemente operado de gangrena gaseosa light bajas calorías. (silencio, mira al público, espera treinta segundos, suena un timbre y se dirige al punto B, inmediatamente al llegar empieza a hablar). La verdad estimada bajo todo concepto circunstancial es un método único de cocción higiénica y desprovista de todo tipo de ácidos grasos de cadena larga, lo que provoca luego de un tiempo de acostumbramiento la consecuente caída del pelo de la sien izquierda con la subsecuente atrofia del epidídimo inferior que desemboca en una gastroenteroencefalitis incapaz de impedir el natural desarrollo de una diarrea cerebral crónica irreversible. Si alguien opina lo contrario que hable ahora o calle para siempre. (no espera respuesta, se da vuelta y se dirige al vértice D, donde se pone de espaldas, en posición de cacheo, y conjuntamente con un timbre que dura treinta segundos, empieza a gritar desaforadamente y convulsionar sin despegar las manos ni pies de la pared, una vez terminado el timbre se da vuelta, mira al público y empieza a caer sobre su cabeza primero goteando y luego a chorros un líquido color verde oscuro. Cuando termina de caer el líquido, suena un timbre y se dirige a la silla, se sienta y primero abre el libro, lo lee y luego lo cierra y mira al público, y empieza a relatar ). Dudé muchas veces antes de cometerlo, es mas, diría que casi no lo cometí, pero pruebas irrefutables me impidieron negar los hechos, fui, soy y seré inocente de todo cargo y culpa, soy hijo del sol naciente y de la madre luna en cuarto menguante, quien por un capricho de la naturaleza dio a parar con sus tristes huesos en una oscura prisión del monte Everest sin otra compañía que los nueve dedos de mi mano izquierda y catorce dedos de alguien mas que no pude reconocer por la escasa luz circundante. Un olor nauseabundo bajaba de mi cabeza a mis pies, y subía de mis pies a mi cabeza sin saber porque, ni cuando ni donde. Era la invisibilidad mas visible del Universo que se manifestaba en todas sus formas posibles, miles de raíces cuadradas, millones de logaritmos neperianos y de los otros, que sin conocer la causa fundamental de lo acaecido volcaron su excremento sin pensarlo dos veces. Cuatro años de penurias superpuestas una debajo de la otra, en un oscuro bargueño de pinotea decorado con una mantilla grille y barnizado con doble salsa. Así era imposible vivir, y fue allí que decidí morir por un tiempo. (suena un timbre, no se inmuta, suena otro timbre, no se inmuta, al tercer timbre se levanta como cansado y se dirige hacia A, cuando llega, suena un timbre y entonces se dirige a B, cuando llega suena un timbre y se dirige a C, cuando llega suena un timbre y se dirige a D, así se repite este proceso a cada vez mayor velocidad hasta completar cuatro vueltas terminando en A, allí se detiene exhausto, hace ademán de sentarse, pero no, mira al público y comienza a hablar). Historia semejante, nunca contada, ha pasado de generación en degeneración durante doce siglos y dos mil quinientos tres días, hasta que por fin la aparición de mi tataranieta montada en un corcel blanco y amarillo, con alas fucsia y una lata de gaseosa en la mano light, (tenía una mano mas liviana que la otra), en el marco de mi ventana interior, fue interpretado por mi como una señal de que la historia debía salir a la luz de los hechos, y fue el motivo fundamental y fundacional de tan honorable conferencia. No es tiempo de echarse atrás, es tiempo de palabras y no de actos, tres tristes tigres me lo anticiparon y dieron pie casual a mi conferencia tripartita. (suena un timbre, mira como resignado hacia arriba, se da vuelta y se dirige hacia la silla, se sienta, se pone el libro cerrado sobre sus rodillas y comienza a hablar). Cuando fui ordenado sacerdote mayor del templo, no sabía que había sido señalado como el mesías del nuevo mensaje, por lo tanto desconocía el contenido del mensaje, su esencia, invisible a los ojos de un ciego, pero permeable a los sentimientos mas remotos, sin control ni doble play, como una luz negra en medio de una lluvia torrencial, escapando sin prisa pero con marcha segura hacia el destino final. Finalmente el mensaje me fue revelado, en un lenguaje mudo y sinsabor, como asceta en la neblina y esperando el próximo tren que nunca llegaría al medio del atlántico, a menos que pavorosa sequía asolara el planeta causando tal conmoción en el mundo que fuera primera plana en todos los periódicos del universo. Me costó mucho superar todo este proceso interior, y que fuera revelable a vuestros ojos con la clarividencia y el pudor que me conllevan a tan sagrada misión. Espero que el mensaje les haya resultado claro , que puedan inseminarlo hacia todos los agujeros del continente, y que no les tiemble el pulso en el momento sagrado de tamaña revelación, considerando desde todo punto de vista posible el conocimiento transmitido, como la máxima revelación jamás revelada, por los siglos de los siglos, amén. (Apagón final)

 

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