LA CONJURA SVEIKAS
Obra escogida por el CENTRO CULTURAL GENERAL SAN MARTIN de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en la selección de COPRODUCCIONES DE ARTES ESCENICAS Año 2002. Personajes. La Condesa. Camille Ranquin. Berta. Víctor. Arturo. Espacio : Dos niveles. Arriba: El recibidor de la condesa. Abajo: Las catacumbas. Túneles y rampas. El laboratorio. Sobre el texto París, 1871. Ha estallado la revolución. Los insurrectos tienen un objetivo: la cabeza de la Condesa. Trastocar su sistema de símbolos cerebrales, alterar la palabra: ese es el plan. Pero los cuerpos se confunden y dos mujeres despiertan a una forma indefinible. Después, la inminencia devastadora del fracaso. Habrá quien falte a su palabra. Quien se inmole. Quien yerre. Quien vacile. Quien reclame un nuevo lugar. Se trata de revisar contradicciones, colocándolas en un contexto temporal distinto. Alejar para acercar. Distanciar para poder ver mejor. Extrañar para validar . Resisten hoy las viejas palabras? Cómo decir, entonces, lo que sabemos? De lo perdido y lo pendiente . Susana Tale.-
La conjura Sveikas Escena 1. ( Sala. Arturo y Víctor están trabajando en la habitación. Entra la condesa y dice a Arturo levantando el brazo izquierdo). Condesa: Podría abrocharme aquí? Me tiemblan las manos... Arturo: Condesa, está hoy encantadora. Sus cabellos exhalan un perfume matinal! Condesa: Continuamente me las he arreglado para que mis alcantarillas estén limpias y perfumadas. Si eso no se nota, caballeros, tanto peor. Víctor: Sin embargo se nota, condesa, se nota. Siempre impecable. Tiene sirvientes, explota a gente sin mas destino que servirla por unas monedas. Condesa: Qué pasa?. No está mal! Víctor: No...Es horroroso! Condesa: Lo dice en tono de amenaza, de advertencia o de lamento? Mi buen Señor! Si nosotros no estuviéramos ustedes no estarían. O creo que es al revés, no sé... Tendría que haberlo anotado porque es un razonamiento complejo. Arturo: En efecto, lo es, pero subiendo poco a poco, de lo simple a lo compuesto, aparece clara la verdad, Sra. : “Nosotros estamos porque ustedes están...” Condesa: Brillante! Si, es así, sí. Víctor: No importa eso ahora. Enseguida terminará el pacto de amistad que reina entre nosotros. Hoy se inicia una nueva fase. En París ha estallado la revolución!. Condesa: París...Angustia... París....Angustia! !Hay todavía un parque de Saint Cloud, un parque de Versalles? Guarda aún mis pasos adolescentes el Bois de Boulogne ... París... Mi dios, cuánta melancolía! Víctor: ( mientras saca un revólver del bolsillo y se lo tiende a Arturo, que queda inmóvil con el arma sobre la palma de la mano ) Sra. no debe tomarnos por profesionales. Yo, por ejemplo, soy plomero. Hacemos un pequeño extra porque el Partido nos lo pidió. Condesa: Dios mío! Señor cloaquero, cuántos parisinos tienen ante Ud. la conciencia turbia!. (pausa) Podría abrir un poco la ventana? Falta el aire aquí. (Se afloja la chalina y deja el escote al descubierto) Víctor: Lo lamento, Sra., pero ya está abierta. Condesa: Entonces, no tiene remedio? Víctor: No tiene remedio. Condesa: ( Violentamente) Mi boca está cerrada, pero que mi boca les diga que los amo, antes de matarme. ( Arturo levanta la cabeza, estupefacto. Alza la mano) Víctor: (A Arturo ) No toques, se te van a ocurrir cosas. ( A la condesa) Discúlpelo señora, hace meses que no vemos mujeres. Sin embargo somos revolucionarios regidos por principios éticos ... Condesa: ( trágica ) Máteme mañana, déjeme vivir esta noche! ( a Arturo en voz baja) Crees tú que yo no hago concesiones? Quién no las hace?. Arturo: (Que sostiene una lucha interior) ( a la condesa )...Me tomarás en serio?. Condesa: Yo? ( con emoción profunda )Te admiraré, te esconderé, te alimentaré, te distraeré en tu escondrijo, te estrujaré en mis brazos gritándote te quiero. Arturo: Dímelo ahora. Condesa: Te quiero! Víctor : No seas idiota, no es verdad. Pero qué te pasa, estás jugando? Voy a matarla. Condesa: No, por favor!. ( A Víctor ) Tengo aquí mismo un capital. Podría dejar mis ahorros y huir al extranjero. Recompensaría su piedad .... Víctor: Eso está totalmente fuera de cuestión. Arturo: (a Vícto r) No, espera, te lo ruego.( a la Condesa, tomándola de la mano) Es amor lo que sientes por mí o solamente piedad?. Condesa: Es amor, amor, y solamente amor. Arturo: Quizá encontremos la salida. Repite conmigo “ el valor excedente, producto de la explotación que desde principios de la historia ...” Condesa: No sé, no sé. ..Qu'est-ce que la propriété? ... (recita ) “Quién pues, ante el amor, se atreve a hablar de infierno”... Soy... soy solo una pobre mujer. Una flor solitaria. Créanme, se los suplico! Amo la existencia honrada y odio el pecado. Víctor: Me aburre. ( Mira fijamente a Arturo, quien presa de una gran agitación adelanta un paso y dispara) Condesa: Imbécil, lo echaste todo a perder. ( muere) Víctor: Sencillamente.... me sorprendes. Qué bien, Arturo! Empezamos a entendernos. ¿Estás orgulloso de tu acción, la reivindicas, volverías a ejecutarla si estuviera pendiente? Arturo: Solo sé una cosa, que era mas feliz antes de haberle matado.. Víctor: (violento ) Bueno, bueno, y qué mas?. Arturo:( ausente) He intentado durante toda mi vida evitar minuciosamente la precipitación Víctor: Y? Arturo: Nadie puede luchar contra su propia fe.... Víctor: No somos santos, pero hemos acudido a la cita. Cuántas personas podrían decir lo mismo? Arturo:( sin escucharlo ) Qué sigue ahora? Víctor: Yo me ocupo. ( saca una navaja y cuidadosamente decapita a la muerta, abre un maletín y guarda allí la cabeza ). Llegaremos a las seis y cuarto a Saint Denis. Nos estarán esperando detrás de la abadía . Escena 2. ( Oscuridad. Se ve la luz de un cigarro y hacia ella se dirige Víctor cuando entra a escena. A pocos pasos de la lumbre, Víctor enciende un fósforo) Berta: Víctor, tenebroso y bello como una bóveda de mármol! Bienvenido! Víctor. Hemos cumplido, Berta. Aquí la traigo ( Hace una señal a Arturo, quien entra con la valija) . Berta: Vayamos en silencio, yo los guío. (Se adivina el recorrido por las dos brasas encendidas. Entran en el laboratorio.) Víctor: Nuestro corazón, Arturo ( señala orgulloso el lugar ). Finalmente estás aquí. Arturo: ( abatido) La humedad de este sitio se compara a la de mis ojos. Berta: 80 % índice promedio de incomodidad. Arturo: Lo dice científicamente? Berta: Claro. Arturo: Miden el vapor aquí? Berta: Por supuesto que sí. Es imprescindible en este sitio. Fabriqué mi instrumental con esta copa metálica. Se coloca una pequeña cantidad de éter, su evaporación hace disminuir el calor ... Víctor: (interrumpe ) Berta, no era esta copa...? Berta. El cáliz del arzobispo. Un trofeo de guerra, digamos. Pero no tan bueno como lo que traes. Quisiera verla. Víctor: Ahora no. Esperemos a Camille. Además mi amigo está un poco susceptible todavía. Trata de ser mas comprensiva. Berta: ( a Arturo, irónica ) Está Ud. susceptible? Arturo: (susceptible ) Para nada. Apenas maté a una mujer que deseaba y cargo su cabeza en un bolso. Bajé a ciegas por un túnel que no conozco y me encuentro sudando el vaho de estas cloacas. Camille: (entra ). Catacumbas. Soy Camille Raquin y estas son las catacumbas del proletariado. Bienvenido Arturo. Víctor, querido, un placer verte otra vez. Le diste al camarada razón de nuestros actos, le explicaste las motivaciones de su obrar? Víctor: En absoluto. Camille: Excelente. ( a Arturo ) Está orgulloso de su acción, la reivindica, volvería a ejecutarla si estuviera pendiente? Arturo: No. ( Berta lo mira con desaprobación) Camille: ( a Berta ) No seas impaciente. Todos en un inicio hemos dudado. ( A Arturo ) Queremos que comprenda naturalmente la conveniencia de sus actos. Somos dogmáticos, pero confiamos en su razón, ella misma le dictará los argumentos. Por el momento no le diré mas que lo estrictamente necesario, las reglas son así. Solamente observe. Berta, empecemos el trabajo. (Víctor saca del bolso la cabeza envuelta en un paño. Berta, toma de los estantes una caja con herramientas de cirugía y la pone sobre una mesa. También una especie de casco de madera, con una abertura regulable al medio. Dentro de este instrumento colocarán cuidadosamente la cabeza, de manera que quede una franja al descubierto. Berta comenzará a pelar el cráneo) Camille: Traigo el trépano. Ya se ve el parietal. ( Berta asiente con la cabeza. Trabaja cortando un disco de hueso. Empieza a dictar. Camille toma nota.) Berta: Cráneo adulto, mesocéfalo. Suturas normales. Corteza indemne. Subrayar: Hemisferio derecho moderadamente mayor.(A Víctor) Era zurda? Víctor: No presté atención. Arturo: Sí, era zurda. Berta: ( sigue mientras dialogan Víctor y Arturo ) Ya estoy viendo la cisura ... entro en el lóbulo temporal izquierdo. Área de Broca perfectamente delimitada. Sistema límbico sin alteraciones. Arturo: Es esto una clase de medicina? ( a Víctor ) Me convocaste a una insurrección. Víctor: A mucho mas que eso, al derrocamiento de un orden universal. ( a Camille) Puedo? ( Camille asiente ) Todas las emociones humanas: amor, odio, miedo, ira, ambición, avaricia, coraje... Todas controladas por el cerebro. Poco sabemos cómo funciona. Pero hay un área distinta de las demás que transmite nuestros pensamientos, los comunica... Arturo: Intentan dominar la razón humana? Berta: ( ríe ) Qué rústico! Camille: (suavemente ) No. Pero quizá podamos trastocar el discurso. Es obvio, Arturo, la condesa ya no piensa, pero quizá la hagamos hablar. Arturo: Hablaba antes de morir. No entiendo por qué cometimos un crimen, hay cientos de cerebros en la morgue que sirven para su experimento. Víctor: ( a Arturo) Despacio. Trata de pensar. Arturo: No sé. Para qué sirve al Partido la voz de la condesa ? Camille: Si conseguimos alterar su sistema de símbolos adecuándolo a un código preparado por el Comité, servirán sus palabras. Muchos querrán escucharla. La condesa tendrá una nueva voz. Berta: Y después vendrán otros. (Descubriendo una estantería, toma un frasco que contiene la cabeza de un anciano y proclama irónicamente:) “El piadoso arzobispo, tras larga ausencia, pronuncia una santa homilía, que desborda los corazones y enciende al pueblo de París!” Arturo: Dios Mío!.. Es demasiado... No puede ser verdad. Víctor: Lo será con tu ayuda. Arturo: Ya soy un asesino... Víctor: No se trata de eso. Estudiamos tus antecedentes: el único afiliado en la región que entiende lituano. Tus padres eran inmigrantes? Berta: Eran o no eran? Arturo: Lituanos. Si. Camille: Para trastocar el sistema de símbolos cerebrales necesitamos de un nuevo código que traduzca, que deforme el sentido de las palabras de estas...cabezas. No podemos cambiar su patrón de lógica, pero sí grabar un filtro en la memoria que distorsione los valores de significado. Berta:. En teoría, solo las lenguas mas puras, las bálticas, se adaptan a estos propósitos. Arturo: ... Berta: No es tan complicado. Recuerda en francés, traduce al lituano y al reconvertir otra vez emite: ¡francés revolucionario! Arturo: Pero están muertos, no recuerdan nada y nunca volverán hablar . Camille: De eso se encarga Berta . (Sale con Víctor) Escena 3. (Arturo y Berta en el laboratorio. Sobre la mesa, la cabeza vendada y al costado una botella de cristal llena de agua, con un alambre y una cadena que salen del interior traspasando el tapón. El alambre está sujeto a la sien de la condesa. La cadena se comunica en su otro extremo con una esfera metálica que gira por una manivela ) Arturo: ( a la cabeza ) Sveikas.... s-vei-kas... svei-kas. ( mira a Berta). Berta: Correcto. Repítalo rítmicamente. Arturo. S-vei-kas...kas... Svei....kas. Berta: (mientras hace girar rápidamente la manivela de la esfera ) No pare. Siga insistiendo, es normal que lleve un tiempo. Arturo: Sveikas. ...Kas skaito raso duonos nepraso Berta: Así está muy bien! Duonos nepraso... duonos nepraso. ( deja de rotar la manija y se produce entonces un chispazo, una descarga sobre la cabeza. Frenéticamente vuelve a la acción de girar la palanca) Siga, siga. Siga con entusiasmo! Arturo: Kas skaito raso ... duonos nepraso. Espere. Me siento mal. Esto es ... sacrílego. No pienso seguir colaborando. Berta: Qué dice.? No sea ridículo! Vamos! Siga. Sveikas. ( grita ) Sveikas... Siga.! (Empieza a sonar una sirena.) Arturo: Qué pasa ahora, qué está pasando? ( Entra Víctor bruscamente, busca herramientas en las estanterías, le alcanza una a Arturo y con la llama de un soplete recorre los caños que surcan el cielorraso ) Víctor: ( A Arturo ) Ajusta los empalmes. Berta ( mira el copón y dice ) 92 % índice de incomodidad. ( Revienta una cañería del techo. Los tres se mueven febrilmente tratando de parar la inundación. En tanto, empieza a chisporrotear suavemente el alambre y la condesa abre los ojos sin que los otros lo adviertan. La habitación queda en penumbras. Berta da indicaciones a Arturo para que ponga a salvo las cabezas, el instrumental, los experimentos, luego ella y Víctor abandonan la escena. Pausa. Arturo, a solas con la cabeza, hace girar la manivela del dispositivo botella- condesa.) Arturo: Sveikas. Sveikas. Condesa: ( abre naturalmente los ojos ) Sveikas. Encantada de volver a verte. Arturo: ( emocionado . ) Condesa....Me reconoces, no estás resentida? Condesa: Le travailleur.... Arturo: Me quieres todavía? (Entran violentamente Víctor y Berta., Arturo detiene la manivela y se cierran los ojos de la condesa.) Víctor: Vamos Arturo! Tenemos que salir. Es peligroso. No pudimos parar las filtraciones. Estas cañerías van a reventar en cualquier momento. Arturo: Dónde está Camille? Víctor: En algún punto de la ciudad dando una conferencia. Propaganda del movimiento. Qué te pasa? Vamos! Arturo: Quiero hablar con ella, quiero hablar con ustedes. Berta : Después, después. Páseme los frascos. Víctor: ( a Berta ) no podemos llevarlos a todos Berta: Bueno... el arzobispo. Arturo: ( Aferrándose a la cabeza de la condesa .) A ella también, por favor. ( Se oscurece completamente el cuarto.) Berta: (urgente) Indice del 99%. Fuera de los límites de tolerancia del Comité. Víctor: Salgamos. Tenemos un ideal que nos sirve de norte!. Escena 4. ( Avanzan en la penumbra, dentro de enormes cañerías. Delante va Víctor iluminando el camino con su lanzallamas.) Arturo: (abruptamente ) y si no funcionara? Que haríamos con ella? Berta: Qué dice? Arturo: Con la condesa... con la cabeza. Que haríamos con ella si no hablara ? Víctor. Hablará. Berta : (interrumpe molesta ) Entonces... no trajo al arzobispo? Arturo: Bueno, no queríamos perder los instrumentos. Ella los tenía conectados. Pensé que estaría de acuerdo... Víctor: Ves? ( a Berta ) No hay reproche. Arturo decidió correctamente. Berta: Está bien. (c ortante ). Si fallamos, los sesos de su amiga engordarán a los gatos de Camille. (Arturo hace girar la manivela.) Víctor: ( entusiasmado ) Pero no habrá fracasos. Confianza! La condesa repetirá su discurso. ( mientras habla se producen chispazos en el dispositivo ) No conocemos la causa primera de la fuerza, capaz de tanta maravilla. Causa misteriosa que tal vez permanecerá eternamente oculta para nosotros. No importa. No hace falta. Nos basta el conocimiento exacto del universo material. Tenemos la observación, Arturo, la experiencia. Por lo demás, no es cuestión de tener razón o no: es cuestión de libertad.... La cooperación ha sido siempre el principal medio de progreso. Condesa : “ Esta noche la luna sueña con mas pereza...” Berta: Camille? Arturo: No. No es Camille. ( Hace girar la manivela. Otro chispazo). Víctor: (iluminando la cabeza ) Es ella, Berta!. La condesa! Ella habló! ( a la cabeza) Señora, no se si podrá recordarme, ya antes nos ... (turbado, hace un gesto de presentación ) ... la compañera es Berta... Condesa: “ París cambia, mas nada en mi melancolía se ha movido...” Berta: ( emocionada, a la condesa ) “...Así, frente a este Louvre, una imagen me oprime....”. Víctor: ( a Berta ) Qué dice? Recuerda algo? Berta: No lo sé. En teoría solo evoca pensamientos abstractos y los reformula. Arturo: y recita poesía. Víctor: Qué? Arturo: No te diste cuenta? Ni una sola proclama del Movimiento. Todo esto es un error, una locura. Berta: No! Lo conseguimos! Tenemos la voz, tenemos la pasión, faltan algunos cambios solamente, algunas correcciones. Deberíamos revisar su gramática lituana, Arturo, seguramente ahí está la falla. Camille: ( entrando precipitadamente ) Tenemos la voz, tenemos la pasión, pero no tenemos tiempo. Los felicito a todos, señores, aunque no traigo buenas noticias. Hay problemas arriba. Necesitamos acciones concretas y las precisamos ya. Tres o cuatro frases de ella bastarán, busquen algo heroico. (a Berta y a Arturo) Pónganse a trabajar, no tienen mas de dos horas. La cita es a las seis en punto. Si para entonces no resulta borren todos los rastros. Está claro, Berta? Berta: Entendí. ( a Arturo ) Vamos! Arturo: Solamente dos horas?. (Salen) Escena 5. (Camille y Víctor. ) Camille: Es importante que los dejemos trabajar. Solos. Víctor: Es importante... Pero, qué pasa arriba? Camille: Nada grave todavía, pero el Comité espera de un momento a otro las represalias. .. Precisamos urgente una antorcha, un símbolo. Una imagen que apasione al pueblo. Víctor: Por eso la condesa...? ( la mira fijamente) Camille: Por eso. Víctor: No te preocupes. Confiemos en Berta. Todo va a estar bien. ( la besa) Camille: Víctor, cuánto más le darías a la causa? Víctor: Soy un hombre justo, cuando sea libre seré un hombre feliz. ( Camille lo mira, luego lo besa apasionadamente) Víctor: Querida...( suave ) Estás orgullosa de tu acción?... Camille: Víctor... Víctor:...la reivindicas? Camille: Víctor... Víctor : ....volverías a ejecutarla si estuviera pendiente? Camille: Víctor...Hay una misión. Son decisiones del Comité.... necesitamos ahora un cuerpo para la condesa. Es conveniente que ella diga hoy mismo su discurso. Es momento de alianzas. Muchos la seguirán, no hay duda ... eso está claro ( Víctor mira atentamente y asiente )... tenemos órdenes... Yo no quisiera hacerlo, me apena sinceramente ... Ojalá puedas comprender...... si pudiéramos resolver esto, con tu consentimiento... En fin: es así. No puedo esperar mas! (saca una pistola y le apunta) Víctor: Camille!....Lo decidió el Partido? (Camille asiente ) Víctor: Votaste? ( Camille asiente ) Víctor: Y por qué... me eligieron a mí? No tiene lógica. Era mas propio un cuerpo femenino. Camille: Eso no es obstáculo, se puede disimular. Víctor: fuiste elegido por tu valor. Es un acto heroico que la historia sabrá estimar. Preferiría que me acompañes en esto, que sea también tu voluntad. Víctor: Quién me propuso? ( Silencio ) Yo te agradezco. Muchas veces me pregunté si tendría la fuerza de ánimo para llegar hasta el final por mis ideales. Hoy siento que esa pregunta no tenía sentido, estaba predestinado. (Ensimismado)...Todavía era un niño.... En mi cuartito, a la izquierda de la casa Touchard, donde me habían apartado de los otros, tengo una visita. Si, yo, el malnacido tengo una visita: Era mi mamá. Años después supe que había llegado con sus míseros recursos, casi huyendo, únicamente para verme... Estaba sentada a mi lado y recuerdo que me chocaba la parquedad de sus palabras. Miraba de reojo su vestido viejo y oscuro, sus manos ordinarias, casi como las de un obrero, sus zapatos, verdaderamente toscos . Quería darle a entender que su visita me avergonzaba ante los compañeros: “mira, ves, tu me estás deshonrando y ni siquiera te das cuenta”.,... ( Camille finge atención, acechante) Estábamos así, callados, y, de pronto, entró la sirvienta con una bandeja sobre la que había una tacita de café.. Pero mi mamá dió las gracias y se negó: después supe que no lo tomaba porque le producía palpitaciones. .Me puse a abrir los cuadernos y a explicarle a mi madre: “esto es una lección de gramática, esto, un ejercicio dictado, esas son las conjugaciones de los verbos auxiliares avoir y être, ..." ( Súbitamente Víctor enciende el lanzallamas dirigiéndolo muy cerca del cuerpo de Camille, que se sobresalta. Le arrebata el arma y dispara. Huye, mientras ella se desploma. Entra Berta) Berta: Arturo! Arturo!. Arturo : (entra ) Qué pasó? Berta: Camille, querida ... por favor! Arturo: Respira? Berta: Apenas. Tiene un disparo en el cuello. Arturo: Pero qué pasó? No estaba con Víctor? Berta: Si ( lo mira fijamente). Rápido, ayúdeme con la hemorragia. Necesito un pañuelo. Trae navaja? Arturo: (asintiendo, saca de su bolsillo un cortaplumas y se arrodilla junto al cuerpo ) ...Permítame Berta....Se me ocurrió una idea. Escena 6. ( En el piso restos de vendas. Se ve a Camille, unida con un vendaje por el cuello a la condesa, quien sigue conectada al dispositivo. Ambas cabezas comparten el mismo cuerpo). Arturo: Cómo están? Berta: Vivas, por el momento. Necesitan cuidados, mucha energía. ( señala el dispositivo) Vigile eso. Voy a subir, ya son casi las seis y media. Tengo que avisar al Comité. ( Sale) ( Arturo hace girar frenéticamente la manivela. Tiempo después ellas abren los ojos) Arturo: Estás bien? Camille: Me siento mareada. Quisiera un poco de agua, ( dándose da cuenta de su situación) qu' est- ce que ...? Arturo: Ah, Camille... No te aflijas, es una situación transitoria. Pronto todo va a cambiar. Lo importante es mantenernos unidas. Condesa: Unidas? Arturo. Si... ( titubea ) Ya se sabe, la asociación es mucho mas que una idea. Bueno, hay un plan. Hasta hoy fue un secreto, digo, todavía no me ha sido totalmente develado. ...Un plan que momentáneamente no alcanzo del todo a descifrar... Berta seguramente hará los contactos, son mas de las seis... ella subió un momento... ya vuelve.. La condesa... Condesa: Condesa? Qué dice ? Cuál condesa? Quién es ella tan lejos de su cuerpo y de su mundo. Ella es Yo? Yo?! Por favor! ¡Le travallieur, todo lo que tengo son ideas, ideas, tantas que me aterrorizan.! Pienso, pienso, pienso, como nunca lo había hecho antes. Sólo puedo pensar y entonces pienso y nada de lo que digo, nada de lo que sale de mi boca, puede siquiera aproximarse al vértigo de mis asociaciones: " El hombre está obligado a procurar el bien de los demás...". ( Habla precipitadamente ) Conceptos asociados al principio universal de armonía desplegada : el universo material, la vida orgánica, la vida animal, la sociedad humana. El hombre, bípedo: rueda, ciclo, movimiento, método, asociación, progreso, razón, síntesis, conciencia ¡Pienso, pienso pero no comprendo.! Camille: Víctor? Dónde está Víctor? Arturo: Camille, no recuerdas nada? Camille: No Condesa: ( al mismo tiempo ) No quisiera hablar de eso ahora. Camille: De qué? Condesa: Querida... ( conmovida) " Era mi mamá.. Estaba sentada con su vestido viejo y oscuro... entró la sirvienta con una bandeja, con una tacita de café.. “. Víctor, que te contaba que la madre tenía palpitaciones. Camille: Si!.... Lo recuerdo... En la casa Touchard... Él entonces... Condesa: Desgraciado! Camille: ( mirando fijo a la condesa, con esfuerzo ) " Soy revolucionario Sra., regido por principios éticos Y en París ha estallado la revolución..." Condesa: Entonces no tiene remedio? Camille:" No tiene remedio..." ( lloran muy angustiadas ) Un momento, puedo ir mas atrás todavía.: ... en el pelo, una cinta de organza. Una hamaca. La cinta se enredó en un fresno, en los Jardines de Monceau. Condesa: Sí, sí, fue así. En los Jardines de Monceau ... Camille: Eras tan joven, tan frágil ... Esa tarde, tu maestro de piano... Puedo evocar la envolvente sonrisa de ese hombre... Condesa: Precioso! Nunca olvidé su sonrisa.... Berta: ( entrando, interrumpe muy agitada ) Arturo, Arturo, tienes que ir enseguida a la Chapelle! ( ve a Camille ) Camille, menos mal!. Te necesitamos tanto! Tenemos problemas arriba. Alguien entró en Notre-dame con la cabeza del arzobispo y reveló nuestros planes. Empezaron los disparos. El pueblo está desbandado. Los reaccionarios abrieron las compuertas del ala norte y las cañerías se inundan. Perdimos armas y compañeros. Nada se sabe del Comité. Condesa: Llévenme rápido a mi casa! (pausa ) Sí, sí, a mi casa. Quisiera ayudar. Puedo escribir a Versalles, una carta a mis amigos. Me estarán buscando, supongo. Bueno, que venga un general, o un capitán, o un teniente... alguien va a venir. Arturo: Y entonces? Condesa: Negociamos una tregua. Como Uds. me han liberado, en prueba de rendición y buena voluntad peticionan que se terminen las hostilidades. Anmistía. Voy a conmoverlos, no tengan dudas. Soy una dama de grandes recursos! Arturo: Y Nosotros? Nuestra misión? Condesa: ( molesta ) Ustedes hacen mañana lo que quieran. Pero hoy se retrocede. Alguien debe perdurar ( a Camille ) O preferimos morir ahogadas como ratas? Camille. Cómo ratas? Berta: Y Camille? Que pasará con ella.? Además ustedes... Camille: Cómo ratas no! Ella tiene razón, Berta. Escribamos esa carta. (Berta le alcanza papel y escribe una nota. Se la entrega a Arturo que sale). Subamos. No hay otra salida. Escena 7 ( El mismo recibidor que en la escena 1) Camille: Vendrán? Condesa: Por supuesto. En cuanto llegue mi mensaje mandarán un emisario. O un ministro en persona, vaya a saber. Luego, el estruendo de los fuegos artificiales anunciando mi liberación, y ...tal vez, ¿por qué no?, una suelta de palomas. Camille: No seas frívola. Estamos en guerra. Condesa: Ustedes están. Pero el corazón de París sigue bailando. Siempre ha sido así. Frívola? No soy frívola. Soy... alegre. No me confundas, Camille! Son tus imágenes que penetran en mi cabeza. Imágenes tristes, dolorosas. No las quiero. No las creo, debiste haberlas inventado. Es este aparato que me han puesto. Camille: Cierro lo ojos, Condesa, y también tu mundo se abre para mí. Eso redobla mis pasiones. Escupo en su estupidez. Condesa: Envidiosa! Camille: Que puedo envidiarte? Condesa: Mis vestidos, mis fiestas, mi casa. No. Por supuesto, estás mas allá! Nada de eso te da envidia. Al contrario, te provoca, te rebela. Opones tus miserias a mi felicidad. Esta bien. Ya comprendí. Toda mi vida falsa a la basura. En adelante yo también seré infeliz, inteligente, indómita, severa, soberbia, fea... Camille: Yo no soy fea. Condesa: Digamos que así no nos vemos muy favorecidas. Camille: No, ahora no, claro. Pero antes no era fea. Condesa: No... Te sobraba algo de peso. Camille: Puede ser... Ahora me sobra una cabeza. Condesa: Esta bien! (llora ) Córtame. Pensé que tenías otro concepto de la amistad. No importa. Sepárame ahora mismo, o cuando estén todos a salvo. Como quieras. Pero te recuerdo que yo no pedí estar así. Si me cortaron fue tu culpa. Camille: Deberías sentirte halagada. Cuando te propuse para el experimento pensé en tu figura, en tu popularidad. Imaginé que las palabras salidas de tu boca podían encender a un pueblo. Condesa: Tus palabras salidas de mi boca. Y las mías? Camille: Bueno... admitamos que... Condesa: Qué? Camille: ( fastidiada) Que te falta algo de preparación. Condesa: Que soy una estúpida... Esta bien. Reconozco tus aportes: (irónica) nociones científicas, fundamentalmente el método, ambición de poder, inquietud social, un discurso inteligente. Y yo qué? Nada?. No te agregué nada bueno? Camille: Bueno...la simpatía... Condesa: Qué mala! No quiero verte al lado mío ni un minuto mas!.( grita ) Berta! Berta! Terminemos con esto! Que nos desliguen ya! (Camille le pega una cachetada, justo en el momento en que entra Berta) Berta: Pero qué pasa? Camille? Condesa: ( desconsolada) Me niego a seguir en esta situación. No me importa lo que venga. Berta, quiero salir ahora mismo! Berta: Eso es imposible. Y nuestro plan? Camille, necesitamos de ella ahora. Condesa: Ahora me necesitan... Berta:( a la Condesa ) Necesitamos tu colaboración, eso arreglamos. Yo, además, necesito escucharte. Condesa: Escuchar las palabras de ustedes. Berta: No, las tuyas. Tu sensibilidad que acaricia las palabras de mi causa... Camille: ( burlona ) "Quién pues, ante el amor, se atreve a hablar de infierno?” Berta, estás haciendo un papel triste. Berta: Por qué? Ella es sensible. Me gusta oírla. Además, intenta ayudarnos. Qué te pasa? Estás celosa? Camille: Si!.No! No sé! ... serán las pasiones de esta mujer. Qué vergüenza! Todo en mi cabeza está dado vuelta. Es agotador!. Pienso una estrategia, y aparece un hombre. Busco un plan... y aparece un hombre... una maniobra... y un hombre. A mí no me parece gracioso. Estoy harta de sus recuerdos! Estoy harta y estoy ... Condesa: ( interrumpe ) excitada!....Digo que todas estamos un poco excitadas. Berta: Amigas mías traten de relajarse, lo que sucede es normal. Ya se irán acostumbrando. Ustedes se potencian recíprocamente, por efecto del dispositivo. Y Yo... Yo me siento feliz. Perdónenme, sé que no es momento. Pero las veo aquí, juntas, vivas y, - con todo respeto lo digo-, me lo deben a mí, a mi aparato. (exaltada ) Tantos años de esfuerzo no han sido en vano. Algunos no creyeron, pero yo lo conseguí primero. Viva o no la revolución, mi descubrimiento perdurará, mi nombre perdurará. Estoy segura. Camille: siempre te quise. Condesa: te quiero! Ustedes dos son mi mayor felicidad.! Camille: Te volviste loca? Nosotras estamos padeciendo. Berta: No será para tanto. Camille: De qué estas hablando? Qué cosas te importan, Berta? Hay una tragedia allá afuera. Nosotras no damos mas! Alguien está por venir. (grita) Berta, te ordeno que reacciones! Berta: Pero sucede que no estás en condiciones de ordenarme nada! Condesa: Silencio! Siento ruidos... alguien viene.... (Berta, urgente, coloca a la condesa un raro tocado que oculta la cabeza de Camille. Se oye golpear a la puerta. Sale Berta ) Condesa: Entre, entre si vuz plais! ( entra Víctor por detrás de ella ) Cansancio, mi buen señor, cansancio. Aquí estoy, por fin otra vez. Me siento agotada. Víctor: ( siempre por detrás, sin que ella pueda reconocerlo ) Bienvenida a casa, Condesa! Todos estamos muy felices con su liberación... No quisiera tener que molestarla Sra., pero, Ud. comprenderá, debo reportar algunos detalles. Dónde estuvo? Condesa: "...Lejos del mundo irónico y de la turba impura, en un sepulcro misterioso." Víctor: Misterioso? Condesa: ( cortante ) No sé, no sé. Todo estaba muy oscuro. No puedo recordar. Pero mis captores me liberaron en paz, piadosamente. En fin... aquí estoy, sana y salva. Ellos están rendidos. Les he prometido un armisticio. Víctor: Es imposible, los cañones están asolando la ciudad. Ya fueron anegadas las profundidades de París. Condesa: ( sobresaltada ) No pueden hacer eso, en las cuevas de Ternes hay familias enteras en la mas angustiosa situación. Ya no quedan enemigos, todos huyeron. Vayan.... Además, si no cumplen la tregua alguno podría volver a matarme. Y si me matan ? Diga en Versalles que si me matan a mí, habrá furia en la Asamblea. Varios ministros son amigos míos. Víctor: Sra., sigue estando Ud. un poco desorientada. Por quién me toma? No voy a Versalles. Y quién conoce de su liberación?. Además, cualquier republicano radical podría asesinarla. Mala hora para la sangre extranjera. No era su abuelo prusiano? Condesa: No! Era francés. Mi abuela era lituana. Y eso qué tiene que ver? Qué está diciendo? ( Víctor se para frente a ella ) Monsieur! Usted aquí! Confusión! Berta! ( entra Berta) Por favor, la máquina... gira la... la manija,... estoy un poco sofocada. Víctor: Veo que nada se desaprovecha. Todo se transforma en tus manos, Berta, eso me impresiona. Otra vez la condesa en pie, y honestamente conmovida ... Berta: Víctor! Tienes que irte rápido. No debiste venir. Estamos esperando. En cualquier momento llegarán de Versalles a negociar una tregua Víctor: No. Nunca llegarán, de eso estoy seguro ...( Saca la carta de su bolsillo y la estruja) Berta. La carta! Víctor: No querías la revolución? Esto es la revolución! Berta: Esto es una masacre. Víctor: "Un cuerpo sin cabeza derrama como un río, sobre el sediento acolchado, una sangre viva y roja, lo mismo que en un prado"... Que poesía! Recuerdo a mi amiga Camille... Qué hiciste con ella? La pusiste en un frasco? La furia de los elementos, Berta. O te ahogas en las catacumbas o te enciendes en la superficie. Te precisamos en París. Vamos! Arráncale el aparato! Berta: ( firme ) No . Víctor: Lo necesitamos allá. Ahora quieren al arzobispo. Berta: Pero no hay tiempo, su patrón de memoria todavía no... Víctor: No importa . Lo ordenó el Comité. Berta: ( muy firme ) Es mentira! No te creo! Estuviste en Notre-dame, no es cierto? Llevaste al arzobispo? No sé que estás buscando. Yo hice hablar a esta mujer y quiero escuchar lo que tiene para decirme. Víctor: En las catacumbas... Berta: (interrumpe ) En las catacumbas se están ahogando todos! El Comité no existe. Ella es simplemente lo que de ella conseguimos hacer. Mas adelante podría mejorar el método... Víctor:... o lo mejorarían nuestros enemigos. La condesa es evidencia de tu fracaso. Vamos, Berta!.! Queremos que la abandones. Condesa: Otra vez? Ya pasamos por esto, querido mío. Lo recuerdas? Monsieur, vous m´avez tué! Nuevamente ordenas mi sacrificio. Nunca vas a hacerlo con tus propias manos, Víctor? Para mí, eso sería un privilegio. Aunque no es tan simple ahora. El asunto exige su destreza. Mírame bien: el secreto está en la precisión del corte ( señala su cuello ) Para arriba, deshaces el injerto y me devuelves a mi condición de... Víctor: decapitada. Condesa: ( ríe nerviosamente ) Para abajo, duplicas el efecto (se descubre el rostro de Camille) . Camille: Víctor! Qué bueno que viniste!.. Sí, sí, no te asustes. De veras me alegro de verte. Puedes actuar ahora con libertad. No voy a resistirme esta vez. Nada te reprocho. ( muy triste ) Ya no me animo a soportar esta naturaleza dual. En la sangre estaba la memoria. Yo tengo todos sus recuerdos y ella conoce los que fueron míos. Condesa: Está muy deprimida. Camille. ( a Víctor) Estás orgulloso de tu acción? La reivindicas? Berta: Camille! Camille: Camille?. No. Ya no soy Camille, es evidente. Mi pasión de ayer choca con esta torpeza presente. ( Pausa, muy conmovida ) Recuerdas mis manos, Berta? ( una de sus manos no obedece a su impulso ) Manos voraces de libertad, que ahora huelen a muerto. Ese cuello orgulloso que tenía y que ahora, como un monstruo de circo, comparto con otra mujer. Mírenme bien; me reconocen? Alguien se atreve a definirme?... (pausa ).Pero es inútil que me siga atormentando...No puedo mas... Víctor, tienes que ejecutar lo que ha quedado pendiente. Condesa: ( a Camille ) Por favor... Camille: Con mucho cuidado de no dañarla a ella. Berta puede ayudarte. Una vez que me desprendas del tronco exhibe mi cabeza en París. Nuestros enemigos se saciarán con eso, estoy segura. Berta: No! Yo no voy a permitir... Todos estos años....Camille! Es Injusto que hagas esto ahora! También fue difícil otras veces, y sin embargo pudimos... Camille: ( interrumpe, seca ) Hoy perdimos, es así. Qué mas vamos a esperar? Cuántos muertos ya? Tengo que parar esto. Berta: ( a Camille ) Está bien, que se haga si es tu voluntad. Te respeto. Te pido que me perdones. Pero no confío en él, lo voy a acompañar. Que Víctor negocie la rendición, si quieres, pero yo me hago cargo de la fuga de los nuestros. Condesa: Eso está bien. Camille: Berta ... empecemos por favor. ( Berta en silencio comienza la preparación para separar las cabezas. Le alcanza una navaja a Víctor) Escena 8. (La condesa en su casa. Entra Arturo). Arturo: Todo salió mal, pésimo. Hay un infierno allá afuera. ( se interrumpe muy sorprendido) Condesa! De nuevo estás...? Sola?. Condesa: Ella se fue. Así lo quiso. Sucedieron aquí cosas terribles. Estoy tan angustiada! Me dejaron sola, esperando noticias, abandonada en esta casa desierta... Encontraste a Berta? Arturo: No, yo no sabía... Estará entre los que escapan de la violencia del agua o en medio de los que aúllan atrapados por las llamas. Es espantoso. Paris arde. Condesa: Alguien faltó a su palabra. Arturo: Víctor entregó a la masacre a muchos compañeros, que ya estaban resguardados. Los hizo volver a la lucha y los aniquilaron a todos. Creo que solamente él se salvó. Condesa: Iba con Camille? ( se corrige ) con la cabeza? Arturo: Era Camille esa cosa que llevaba entre sus manos? La levantó de los pelos, y la exhibía:" Santa. Es nuestra santa!. Entonces una multitud salió a dejarse matar. Por un momento, en medio del desastre, me detuve en la imagen que quedaba de ella. Estaba tan indigna así, muerta, ultrajada, traicionada, que sentí muchísima vergüenza. Tuve tanto miedo! ( trabajosamente) Quiero decir que te disparé aquel día... porque dudaba... Dudé siempre y por años no me había molestado, era mi naturaleza. Pero cuando te ví esa mañana perdí mis pocas certezas... Cuando estás presente yo siento un empuje, de adentro hacia afuera, una sensación que me desequilibra. Aquel día me asusté, me desconocí. Eras tan contradictoria y tan fascinante, que apreté urgente el gatillo para librarme de esa opresión, de esa confusión que cambiaba el lugar de las cosas, del bien, el mal. Yo pensaba en tu regazo y en mis ideales, en tu regazo y en mis ideales, en tu regazo y en mis ideales... y necesitaba estar seguro. Condesa: Le travailleur! Aquella tarde me sorprendiste. No te guardo rencor ahora, que estoy... entera. Cuando pienso en Camille! Ella me dio tantas cosas... No hablo sólo de su cuerpo, obviamente. Ella me dio una cantidad de datos que no alcanzo a comprender del todo, pero... me iluminan. Arturo: ( que no escuchó nada de lo anterior, ensimismado, interrumpe con precipitación) Era cierto que me amabas? Aquella noche.. la primera vez.... aquí mismo... Me dijiste que me amabas. Llegaste a gritarlo. Era cierto eso? Me amas todavía? Condesa: No sé, no sé. Basta! Me ahogo en esta casa, me oprime. Nada es para mí lo mismo. ( violenta) Me preguntaste en qué pienso? En la venganza pienso! En lo que no se puede recobrar. Ustedes me llenaron de ideas, de los mejores discursos: "Salvemos a París! Salvemos a la Humanidad!". No fue así? Y entonces?... Arturo: ( se derrumba ) No me amas. Condesa: Qué quieres? Escaparle al mundo, revolcarte en la indolencia de mi dormitorio? Dios mío, creí que eras distinto! No, le travallieur, París arde. Algo podrá salvarse todavía Yo no estoy muerta! . Voy a bajar. Arturo: Estás loca!. No tiene ningún sentido! ( Intenta detenerla, forcejean. Sale la condesa) Arturo: Es peligroso! (Queda solo en el cuarto Se sienta. Todo sucede cada vez mas despacio, hasta el Apagón). Fin.- Citas: Charles Baudelaire. Las Flores del Mal. Rafael Spregelburd. Remanente de invierno ( en la escena l). Jean Paul Sartre. Las manos sucias. Fedor Dostoyevski . En un colegio para la nobleza. ( en la escena 5). Autor: Susana Tale |